cabecera-ok.jpg
LA ECONOMÍA BALEAR
Canto al empresario líder
 
Por Joan Fuster Lareu

Me parece obligado confesar que durante mis últimos veinticinco años ha cambiado mi manera de abordar e intentar dar solución a los problemas  económicos. Aunque siempre bajo el mandato de lo que es la esencia de la Economía: Ciencia que estudia medios escasos con fines de uso alternativos, he ido abandonando viejas y estériles ideas, algunas bien instaladas en recónditos recovecos de mi ser y  reemplazándolas por otras más eficaces.

Tres han sido los cambios más importantes. El primero, el abandono de cualquier idea que tuviera que ver con el comunismo y el socialismo agudo. Aunque siempre tuve mis reticencias sobre las ideas de izquierda por el atropello que suponen de la libertad y, por ende, del más precioso bien económico que es la libertad de mercado, el choque surgió con mi estancia docente de casi cinco meses en Cuba, donde impartí toda clase de cursos además de la tutoría de una docena de licenciados. Aquella economía centralizada no podía llevar a puerto alguno. Lo dije,  lo escribí. De vuelta a Madrid  tiré a la basura una docena larga de libros de mi biblioteca que trataban de las bondades del socialismo, algunos de los cuales habían sido libros de texto estudiantiles.

El segundo cambio tiene que ver con el hecho de que he ido colocando en lugar preeminente, cada vez más, la figura del empresario creador de riqueza  (no al rentista). La pirámide del sistema capitalista, único que garantiza creación de riqueza y libertad, está apoyada sobre el empresariado. De su valía y altura depende la valía y altura del PIB. Hace unos quince o veinte  años se admiraba la figura del administrador egresado de las potentes Facultades de Económicas, Empresariales, de Negocios o de Administración de Empresas. Algunos de tales ejecutivos han sido un verdadero desastre (con elevadísimos sueldos, eso sí) y han hundido o dejado en la cola verdaderas empresas pujantes. A tales ejecutivos les falta el nervio, la dedicación plena, la intuición, la visión, la valentía, el saber asumir riesgos y superarlos, cualidades todas ellas que sí tienen los empresarios. A inicios de este siglo, de nuevo se habla del empresario innovador (aquel viejo schumpeteriano) y del empresario orgulloso de dirigir una empresa puntera, que navega sobre las olas de la competencia dejando a derecha y a izquierda cadáveres económicos porque, como se dice en Alicia en el País de las Maravillas: “aquí para estar en el mismo lugar has de correr mucho, pero para cambiar de lugar has de correr dos veces más”. Según Brian Tracy,  un empresario de empresa líder, para rendir al máximo, deberá responder a las siguientes realidades: 1º) Conocimiento de otras personas. 2º) Recoger la energía de otras personas. 3º) El dinero, en préstamo, de otras personas. 4º) Los éxitos de otras personas. 5º) Los fracasos de otras personas (por ahí no conviene ir). 6º) Las ideas de otras personas (cuanto más leas, aprendas, converses y experimentes, más probabilidades tendrás de dar con una idea que, combinada con tus propias capacidades y recursos, te proporcionará un gran éxito en tu campo). 7º) Los contactos con otras personas.

El tercer cambio ha sido el admitir más a Friedman y menos a Keynes. He de confesar que este cambio me ha causado un verdadero revulsivo físico y moral. ¿Cómo no admitir las bondades intervencionistas del Estado en base a las ideas de Keynes?. Keynes tuvo su  justificación pues escribió su Teoría General en 1936 cuando sobre todo el Occidente civilizado se cernía la sombría nube del comunismo, exaltadas sus bondades por una feroz y totalitaria propaganda. Él quería mantener un Estado en libertad y la economía de mercado. Aborrecía la esclavitud a la que conducía el comunismo.

En 2007 una parte de Keynes deberá  quedar vivo y per secula seculorum, pero Friedman le ha ganado la batalla. Basó sus teorías económicas en la libertad, la máxima flexibilidad de los factores y en la menor burocracia posible. Ello le llevaba a un Estado pequeño pero eficaz.
Un empresario líder aprecia mucho más la posición de su empresa en el ranking mundial que la renta y riqueza que la empresa le genera. Unicamente obrando de este modo avanza contra viento y marea en un deseo de posicionarse lo más alto posible. Y es que sólo con la mirada puesta en el futuro, con “los machos bien atados”, con dedicación, imaginación, innovación y visión de cambio (dónde, cómo y cuándo se producirá) es posible llevar el timón de una empresa líder.  La unión de empresas líderes en todos y cada uno de los sectores lleva a los países al liderazgo mundial. En turismo, en España, hemos conseguido, por lo menos, una empresa líder.
Amparo Fernández, la nueva secretaria general de Turismo por suspender su viaje a Palma, “por motivos de agenda” y no acudir  en representación del Ejecutivo central a la reunión para avanzar en la constitución del futuro Consorcio de la Playa de Palma.  
Pedro Solbes por la subida del déficit comercial en un 17,9% en Noviembre del año pasado. El ministro lo achaca a la evolución de la demanda
Juan José hidalgo.bmp
Juan José Hidalgo, El presidente de Globalia,  será distinguido el próximo jueves con los premios “Importante del Turismo Español 2006? Los premios, que otorga la Federación Española de Skal Internacional en colaboración con la Asociación Española de Directores de Hoteles, serán entregados en un almuerzo en el marco de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) que se celebra la próxima semana en Madrid.
Simon-Pedro-Barcelo.gif
amparo fernandez.jpg
pedro_solbes.jpg
OPINIÓN
Simón Pedro Barceló, por liderar la UTE compuesta por  Grupo Barceló, Iberostar, Globalia, Sampol, Acciona y el World Trade Centre de Barcelona que se mantiene como única tras la decisión de  eliminada la Mesa de Contratación del Palacio de Congresos de rechazar  la propuesta del grupo liderado por Tremon, tras comprobar que la UTE no ha reparado uno de los tres defectos subsanables, concretamente el referente al Impuesto de Actividades Económicas (IAE), requerido en la pasada reunión.
SUBEN
BAJAN