Marina M. Ballestero. Palma. La cuarta
edición de Baleares Empresarial ya está a punto para
publicarse en abril. Tras años en silencio, el economista Luis
Moyá se ha animado a hacer un nuevo estudio recogiendo la
información económico-financiera de las principales
empresas del archipiélago, por el interés que sus
estudios anteriores despertaron entre las instituciones, los
estudiantes y las propias empresas. Esta publicación resulta
particularmente interesante porque analiza los estados financieros
correspondientes a los ejercicios 1998 a 2004, ambos inclusive, que
incluyen años de bonanza y de crisis y llega a la
conclusión de que el devenir de la economía balear
está en manos de estas 552 empresas –agrupadas en 41
sectores de actividad-, cuyo volumen de negocio equivale a más
del 40% del PIB del archipiélago –en 2004 estas empresas
facturaron 14.540 millones de euros- y que emplean a cerca del 20% de
la población de Baleares. El libro aporta un análisis
diferente de la economía balear, útil tanto para
profesionales como para que las empresas puedan ubicarse en el tejido
empresarial local.
Tras analizar más de 2.100 cuentas anuales,
el equipo liderado por Luis Moyá seleccionó a las 552
empresas más importantes por volumen de facturación de la
comunidad –que van de los más de 880 millones de euros de
Spanair a los 587.000 euros de una pequeña promotora
inmobiliaria-. “En Baleares no existen grandes empresas pero
sí un tejido empresarial sólido y un fuerte
espíritu empresarial”, explica Moyá. En la muestra
se han incluido empresas tanto por su importancia individual como por
la relevancia del sector dentro del conjunto empresarial, procurando
incorporar empresas de todas las islas para así evidenciar su
influencia en la economía balear. Esta edición se
beneficia de una “mejora de la información facilitada por
las cuentas anuales”, que deja entrever el “interés
de las empresas en suministrar información más detallada
y transparente”, señala el director del estudio, lo que
redunda en la bondad de la muestra y del análisis.
Aunque la metodología es la misma que
utilizaron en ediciones anteriores por razones de continuidad, esta
edición incorpora una importante novedad que es un breve
análisis de los resultados, facilitado por unos índices
objetivos que puntúan a las empresas por su ritmo de actividad
económica y de creación de empleo, así como por su
solvencia y liquidez, es decir, aquellos parámetros que permiten
determinar la eficacia en la gestión de toda organización
empresarial. Estos índices conducen a una clasificación
basada en la puntuación obtenida en los índices, que
aunque no deja de ser una estadística carente de elementos
externos a las empresas, se revela como la mejor manera de evaluar un
sector de forma objetiva.
El autor, satisfecho del trabajo realizado por su
joven equipo, concluye parodiando un dicho americano que dice que
“si estas empresas se constipan, la economía balear
padecerá pulmonía”. Por tanto, la evolución
del tejido empresarial balear y de estas 552 empresas en particular,
son referente obligado para comprender la idiosincrasia de la
economía de las Islas por la interrelación que revela
este estudio.
Conclusiones empresariales
En efecto, como principal conclusión del
análisis, Moyá destaca la fuerte interrelación que
existe entre este grupo de empresas seleccionadas, líderes en su
sector, y la coyuntura económica de las Islas, que se confirma
al comparar el gráfico de la evolución del PIB, con el
diseñado por las tasas de crecimiento anual de las empresas en
este periodo de siete años. Ambos perfiles mantienen una
tendencia decreciente muy similar y ambos sitúan sus
mínimos entre los años 2002 y 2003, momento en el que
inician una recuperación.
El motivo es que la actividad de estas 552 empresas
contribuye directamente a la generación de riqueza
económica de Baleares, con más de 14.000 millones de
euros y más de 74.000 empleos al año (datos de 2004). El
estudio señala que a pesar de la crisis, en general estas
empresas presentan cuentas saneadas, señal de que han sabido
sobrevivir a los momentos duros y seguir desarrollándose.
A través de los datos, el estudio descubre
que una característica del activo de estas empresas es su
estabilidad y la preponderancia del circulante, lo que redunda en la
salud de su estado financiero, así como en su solvencia y
liquidez. La nota media es buena tanto en el índice de
autonomía financiera como en el de liquidez, lo que supone una
garantía de cara al futuro empresarial y económico del
archipiélago. Este grupo de empresas líderes en su sector
han mantenido durante estos siete años un único rumbo que
prueba que existe capacidad de generar beneficios y de poder atender
adecuadamente los compromisos de pago. La consolidación
financiera ha sido la política central de esta trayectoria
común dirigida a potenciar el crecimiento del beneficio.
Destaca la estabilidad media de este grupo de
empresas en lo que a evolución del margen de explotación
se refiere, lo que se explica por la madurez del mercado balear, que
permite que el conjunto de empresas mantenga su posición pero
sin grandes crecimientos. Así en el ejercicio 1998 el margen fue
de un 39,5% y en el último ejercicio analizado, 2004, se
alcanzó un 39,8%. Sin embargo, las mejoras en la gestión
y un mayor control de los costes operativos ha beneficiado la
rentabilidad de las organizaciones, contrarrestando la debilidad de la
coyuntura económica y la presión de un mercado cada vez
más competitivo. No obstante, el EBITDA –que es el
parámetro que se utiliza para medir la rentabilidad y a efectos
de valorar la empresa- ha perdido un punto porcentual durante todo este
periodo pasando del 11,1% del primer ejercicio al 9,9% del año
2004.
En lo referente a la trayectoria de creación
de empleo de estas empresas, se observa que también ha tenido un
comportamiento similar a la evolución económica,
condicionando o siguiendo el perfil de la creación de empleo
total de la comunidad durante este periodo. Las tasas de
variación anual de creación de empleo de estas empresas
siguen la misma tendencia decreciente que el empleo total, alcanzando
su mínimo en el ejercicio 2002, y 2003 en el caso del empleo
total. Esta relación se evidencia si tenemos en cuenta que en el
ejercicio 2004 estas empresas dieron empleo a 74.800 personas, un 18,7%
del empleo total.
Conclusiones sectoriales
A través del análisis de los 41
sectores que conforman la economía balear, el estudio pone de
relieve la importancia de distintos sectores, confirmando que la
construcción y la hostelería son sus motores. En ese
sentido, no descubre ninguna novedad, pero sí que ahonda en cada
sector destacando por ejemplo, que si bien la hostelería
mantiene su posición a lo largo del tiempo, durante el periodo
de tiempo que se analiza no experimenta ningún crecimiento. Por
otra parte, a nivel sectorial, también se observa que la
ralentización de la actividad entre los años 2002-2004
tiene una influencia directa en la economía global de las Islas.
Agencias de viaje, transporte aéreo y
hostelería son los sectores que contribuyen en mayor medida al
PIB balear, aportando más del 54% del total de 14.540 millones
de euros que facturó este grupo de empresas en 2004 y que
representa cerca del 40% del PIB balear. Lo que el informe no determina
es qué porcentaje de esta facturación se queda en el
archipiélago, pero la importancia de estos sectores es
indiscutible, también en lo que a generación de empleo se
refiere –puesto que emplean al 58% de los más de 74.000
trabajadores que trabajan para estas empresas líderes-.
Desde el punto de vista sectorial, esta
edición de ‘Baleares Empresarial’ destaca la
tendencia de los últimos años confirmando que el sector
inmobiliario es el que tiene más liquidez y por otra parte, que
sectores tradicionales como el calzado, la bisutería o los
astilleros van desapareciendo. Sin embargo, se mantienen sectores
importantes como el de la alimentación –tanto en
distribución como en industria-, que a pesar de obtener
márgenes muy pequeños, mantiene su porcentaje en el PIB
balear.
A la hora de clasificar los sectores en
función de los resultados obtenidos durante el periodo, de nuevo
la construcción y el sector de ocio y entretenimiento son los
que obtienen una mejor calificación media, que es la suma de los
mismos parámetros que se analizan para las empresas a nivel
individual, es decir, crecimiento económico, creación de
empleo, solvencia, liquidez, cash flor y EBITDA.
Por último, destacar el crecimiento tanto
económico como en creación de empleo del sector de la
venta de material médico en este periodo o la rentabilidad
económica de la bisutería. Los detalles son infinitos en
este estudio pormenorizado de los 41 sectores de la economía
balear.
Análisis del autor
Analizar la economía de las Islas entre 1998
y 2004 equivale a estudiar la historia reciente de Baleares. En ese
sentido, Moyá afirma que “la entrada del Partido Popular
(PP) se ha notado intensamente”. “Es cierto que su llegada
coincidió con el nivel más bajo del círculo
económico de Baleares, pero también es cierto que el PP
ha promovido una serie de proyectos –tanto de obras
públicas como de apoyo al sector turístico- que han
ayudado al crecimiento. Este empuje ha ayudado a cambiar el ciclo,
teniendo en cuenta además que nos hemos beneficiado de un cambio
de ciclo en Europa, empujado por la política de Merkel en
Alemania”, continua.
“El problema es que Baleares tiene una
economía muy madura y monopolizada por el turismo en la que las
tasas de crecimiento son positivas pero no suficientes. Por eso, a
pesar de la mejora de los últimos años, seguimos en los
últimos puestos de crecimiento del PIB de toda España y
eso es difícil de cambiar”, asegura Moyá.
“Tenemos un mercado maduro cuya principal actividad, el turismo,
se enfrenta a un mercado mundial muy competitivo y con un valor
añadido inferior al resto de actividades. Además, en el
caso de Baleares, la economía está muy concentrada en el
sector turístico y no se diversifica en la industria u otras
actividades como sucede en Cataluña”, explica.
“Obviamente, yo no tengo la solución, simplemente describo
la situación”, afirma.
Moyá asegura no ser derrotista y apuesta por
hacer todo lo posible para reactivar el sector turístico. El
mercado balear, al ser un mercado maduro necesita de muchos factores
que lo empujen para animarse. No cree en medidas revolucionarias.
Tampoco en el recientemente aprobado Estatuto Balear. “Soy
totalmente escéptico con el Estatuto, así como con la
política de desmembración de España de Zapatero.
Las leyes de mercado a las que está sujeta la economía
balear no van a mejorar porque cambie el Estatuto, que no resuelve la
baja competitividad. Es cierto que las medidas fiscales pueden animar,
pero al final el hecho de que vengan o no los alemanes, marcará
la diferencia. Hay que hacer todo lo posible para reactivar el sector
turístico”, asevera.
¿Qué ocurre? “Que la actividad
básica de nuestra economía es el turismo, una actividad
muy madura, que al perder autonomía monetaria ha ido perdiendo
competitividad. La construcción es otra de las actividades
importantes pero con un límite claro. En los próximos
años podrá tener un buen desarrollo en base a otras
actividades como la restauración, por ejemplo, pero no la fuerte
expansión que ha tenido en estos últimos diez
años”, detalla Moyá. “Con las
infraestructuras viarias que se han hecho en los últimos 5
años hemos adelantado los 25 de atrás. Estas carreteras
eran necesarias tanto para la población flotante como para los
residentes ya que mejora nuestra calidad de vida”, añade.
“Es importante destacar que las empresas han
resistido muy bien este ciclo débil de la coyuntura
económica balear porque supieron aprovechar el excelente
desarrollo que alcanzaron durante los cinco años anteriores (de
1995 a 2000). En general, las empresas líderes de la comunidad
presentan una situación financiera muy saneada, con un nivel de
solvencia y de liquidez muy razonables”, explica Luis
Moyá. “La pega es que salvo en el sector inmobiliario, la
rentabilidad es muy baja”, continúa. El director de la
publicación recuerda que “la generación de
beneficios hoy es el asentamiento a futuro” y en ese sentido,
concluye, “la situación de las empresas de las Islas es
muy positiva”.