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Ante los rumores de frenazo del negocio inmobiliario, son muchas las voces de alarma que hablan de crisis en el sector. En Libertad Balear nos hemos puesto en contacto con el Presidente del Colegio de Agentes de Baleares, Josep Oliver, quién nos aclara algunos de los puntos clave de este nuevo panorama, que desde su punto de vista, puede ser positivo para reactivar el mercado.

Según Oliver, en este primer trimestre se ha notado un descenso de las ventas en general del orden de un 15 a un 20%. “Es normal, porque hemos tenido un periodo largo de mucha construcción, demanda y venta, por lo que esto tenía que ir bajando, comenta Oliver, pero añade “en cierta forma es positivo porque los precios dejan de aumentar tanto y los que siguen subiendo ya no aumentan lo que antes”. De hecho, desde el colegio se prevé que en los próximos 5 años los aumentos en el precio de la vivienda se desaceleren hasta alcanzar sólo los índices del IPC.

Hasta el momento, el producto residencial sigue siendo el más difícil de vender, afirma Oliver. Se trata de casas de segmento medio alto para inversiones extranjeras. Sin embargo, el producto con más demanda es la llamada vivienda plurifamiliar: departamentos de tipo medio normalmente adquirida por jóvenes que consiguen su hipoteca a través del banco, y que suele costar entre 250.000 y 300.000 euros. Esto es lo que pasa en zonas como Inca, que no han sufrido este descenso de las ventas y donde hay mucho suelo para construir y que está muy bien comunicada.
 
De este modo, Oliver considera que la parte positiva de toda esta situación es que “se vende menos pero se estabilizan los precios. Y esta es una situación general en toda España”, comenta, “aunque Baleares siempre ha sido un poco aparte en este sentido, porque junto a Madrid, Cataluña y País Vasco, Baleares ostenta unos de los precios de la vivienda más altos de todo el tercio español”, y por ello explica, “se nota cuando la vivienda deja de aumentar de precio, porque ya subió mucho en los últimos dos a seis años convirtiéndose en una de las zonas más caras”.

Y es que el aumento de los tipos de interés ha tenido un impacto directo sobre el número de ventas tanto sobre el comprador local como en el extranjero. Oliver define dos tipos de perfil de inversor extranjero: por un lado está el alemán que suelo comprar residencias de lujo, de primer nivel, para visitar las islas los fines de semana y en temporada de verano. “Este tipo sufrió un boom hace tres o cuatro años y ahora se va notando un mayor parón”, nos informa el presidente del Colegio, pero por otra parte, “el inglés va aumentando”, cuyo perfil por lo general es el de residentes jubilados que vienen a vivir todo el año en Baleares.

Eso sí, afirma, “descenso no hemos notado, aumentan menos pero no hemos notado una bajada de los precios”. Una bajada, que Oliver ve difícil dado el importante coste que los constructores han tenido que afrontar a la hora de comprar el suelo y financiar la realización de la obra, que hace que el precio no baje, sino que se mantenga o suba. “Sin embargo el que baja suele ser el de la vivienda usada cuyo dueño tiene prisa en vender”.

Otro impacto positivo de este fenómeno inmobiliario es el aumento en el número de alquileres. Según Oliver, actualmente los alquileres rondan los 600 euros para departamentos de dos a tres dormitorios. El colegio prevé que este panorama mejore gracias a las ayudas que prevé realizar la Administración en este sentido, así como las subvenciones y la proliferación de pisos de protección oficial.

Por último, añade Oliver, esta situación también limpiará el negocio de todas aquellas agencias inmobiliarias que trabajan sin ningún tipo de normativa o regulación.
Por Anahí Aradas
Josep Oliver
LA ECONOMÍA BALEAR
“En Baleares el precio de la vivienda es de los mÁs altos del estado, asÍ que se nota cuando se produce un parÓn”