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LAS INTERCONEXIONES TRAERÁN UNA nueva ERA ENERGÉTICA A BALEARES
Por Marina Martín
EL CABLE ELÉCTRICO Y EL GASODUCTO ESTARÁN LISTOS EN 2009
Marina M. Ballestero. Palma. La llegada del gasoducto y del cable eléctrico marcarán un antes y un después en la historia energética de Baleares. Estas infraestructuras son uno de los tres ejes básicos propuestos por el Plan Director Sectorial de Energía del archipiélago (PDSE) aprobado en septiembre 2005, que pretende garantizar el abastecimiento energético de las Islas presente y futuro. Incrementar las fuentes de energía renovable y mejorar la eficiencia energética son los otros dos pilares de un plan inspirado en los criterios básicos de calidad, eficiencia, sostenibilidad y diversificación, que pretende conseguir el máximo bienestar de los ciudadanos de manera sostenible. “Con estas interconexiones lograremos romper el tradicional aislamiento energético y pasar a formar parte de la red nacional de gas y del sistema eléctrico”, explica Jaume Sureda, director general de Energía. Está previsto que ambas infraestructuras estén terminadas y se puedan poner en funcionamiento en 2009.
La doble interconexión –de gas y electricidad- supone además la integración del sistema energético balear, ya que ambas infraestructuras llegarán a todas las Islas, reforzando las posibilidades de producción eléctrica del archipiélago. La unificación de los dos sistemas eléctricos hasta ahora existentes en Baleares supondrá no sólo ventajas técnicas y económicas, sino que, contribuirá a disminuir al máximo la necesidad de construcción de nuevas instalaciones de generación eléctrica. En ese sentido, Sureda señala el desmantelamiento de las centrales de San Juan de Dios y Son Molines como otro de los hitos en el avance hacia un sistema de producción energética más limpio.
El PSDE contribuirá además a diversificar las fuentes de energía y a mejorar la calidad del aire. Con la llegada del gasoducto, cuatro de las cinco centrales de las Islas -1 en Ibiza, 1 en Menorca y 3 en Mallorca- pasarán a producir electricidad, alimentadas con gas. En concreto, la introducción de gas natural en el archipiélago conllevará mejoras medioambientales evidentes puesto que se estima que supondrá un recorte anual de 1,5 millones de toneladas de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) efectuadas a la atmósfera. “El gas es un combustible más limpio y eficiente para la generación de energía eléctrica”, asegura Jaume Sureda. La llegada del gas al archipiélago supondrá no sólo ventajas para los consumidores a título individual sino para la producción de electricidad, redundando en los consumidores, así como en la industria y los servicios.
La puesta en marcha de las infraestructuras estrella del plan director supone unas inversiones de cerca de 2.000 millones de euros, que “se pagarán mediante el sistema eléctrico y gasístico financiado por todos los españoles, que van amortizando las infraestructuras a través de las tarifas”, explica Jaume Sureda, “pero no repercutirá en las tarifas eléctricas de los ciudadanos de Baleares”. “Este acto de solidaridad permite romper el aislamiento energético de las Islas y resolver un problema histórico”, precisa.
Gasoducto

La última previsión, anunciada este mismo mes por el presidente Jaume Matas, es que el gasoducto que unirá Ibiza y Mallorca con el sistema de distribución de gas natural de la Península, esté terminado el 1 de julio de 2009, siempre y cuando durante el mes de marzo se consiga la declaración de impacto ambiental, que ha retrasado el comienzo de las obras hasta la fecha. La construcción del gasoducto será una obra de referencia a nivel nacional y supondrá una inversión de 490 millones de euros, la “la inversión más grande de la compañía en un sólo proyecto”, según el presidente de Enagás, Antonio Llardén, empresa adjudicataria de las obras, que ya tiene construido el tubo a la espera del comienzo de las obras el próximo mes de julio.
En conjunto, el gasoducto tendrá 268 kilómetros de tramo submarino, en el que la profundidad máxima alcanzará casi mil metros y tendrá una presión de 80 bares en Palma, lo que requerirá la construcción de una estación de compresión a 140 bares en Denia. En función de las previsiones de consumo elaboradas por el Gobierno autonómico –que prevé que sean 1.500 metros cúbicos en 2011-, Enagás ha previsto que en el futuro en Denia se puedan alcanzar los 220 bares mediante una obra adicional, con lo que se podría incrementar el caudal del tubo en un 50%. La posibilidad de este aumento se ha planificado en función de las previsiones del Gobierno autonómico de que en 2011 el consumo en Baleares será de 1.500 millones de metros cúbicos.
Por último, el director general de Energía confirma que será Endesa Gas la empresa responsable de la distribución del gas en el archipiélago.
Cable eléctrico
La interconexión con la Península estará en funcionamiento a finales del 2009, liberando a las redes de energía insulares y paliando los problemas de producción en el futuro. Aún así, se seguirá produciendo electricidad en las Islas, que cuentan con una red de centrales capaces de satisfacer la demanda local. “La ventaja es que al tratarse de un cable reversible, en situaciones de baja demanda energética, podremos exportar electricidad a la península, y viceversa”, explica Jaume Sureda, “consiguiendo una calidad y una seguridad en el suministro”.
En efecto, el cable termina con las especificidades del sistema eléctrico balear, que al estar aislado y ser pequeño, siempre ha sido más débil y vulnerable ante posibles contingencias. El presidente de Red Eléctrica Española (REE), la empresa encargada de la construcción del cable, Luis Atienza, considera que esta infraestructura contribuirá a “fortalecer” el mercado balear y a proporcionar una mayor calidad en el suministro, ya que al estar conectado con otros tendrá “más apoyo” en caso de fallos. Aunque precisa que su puesta en marcha no evitará que “vaya a ser necesaria una generación adicional en las islas para atender el crecimiento en la demanda”. Se estima que la demanda eléctrica crece en Baleares a un ritmo de un 5% anual

El enlace eléctrico se realizará mediante la construcción de un cable de corriente continua bipolar de 400 MW, que partirá de la zona de Morvedre, en Valencia, y entrará a Mallorca por Santa Ponça, en Calvià. 
Libertad de mercado
En virtud del Real Decreto de liberalización del mercado eléctrico extrapeninsular hecho efectivo en 2006, la generación de electricidad en Baleares ha quedado liberalizada. La existencia del cable eléctrico redundará en la liberalización del mercado balear al permitir la exportación del excedente de producción, ya que hasta ahora el único generador de electricidad en las Islas es Gesa Endesa.
También en virtud de este decreto, el operador del sistema es Red Eléctrica Española (REE), que desde abril de 2006 se encarga de asegurar el equilibrio entre la producción y el consumo del sistema insular. Otra de sus labores será la de garantizar el acceso a la red de transporte eléctrico a los agentes que quieran ofrecer sus productos en el mercado eléctrico, una vez haya llegado el cable a las Islas. Varias son las empresas que esperan con ganas este momento.
Energías renovables

La diversificación energética es una de las grandes bases de la planificación. En ese sentido la llegada del gas es clave, pero además, se están haciendo esfuerzos por impulsar las energías renovables, destinando cerca de 3 millones de euros al año a la financiación de infraestructuras para no dejar de aprovechar ni una sola posibilidad de energía renovable. El Plan de Impulso de las Energías Renovables (PIER) prevé incentivar proyectos privados y adaptar las normativas con el objetivo básico para el 2015 de triplicar la producción de electricidad mediante fuentes ‘limpias’ e incrementar hasta el 7,8% su peso en el consumo eléctrico. En Baleares hay ya 80.000 metros cuadrados de energía solar térmica, siendo la comunidad autónoma que más vatios por habitante produce por esta vía.

El consejero de Industria, Comercio y Energía, Joseph Juan Cardona, daba a conocer este mes los resultados principales registrados en los últimos tres años por este régimen de apoyo. Desde 2004, el PIER ha supuesto una inversión de 7,34 millones de euros, que corresponden a 977 expedientes que solicitaban ayudas para instalaciones con una potencia sumada de 2,49 millones de vatios. Así, en tres años, la inversión global en energías renovables que se ha realizado en Baleares se acerca a los 38 millones de euros, de los que este departamento aportó 4,2 millones. Más de la mitad de la inversión corresponde a proyectos de instalaciones del tipo solar fotovoltaico y, de hecho, de cada diez euros destinados al fomento de las energías renovables, 8,5 euros fueron destinados a esta variedad. En menor medida, la captación de energía solar térmica y eólica.
El apoyo a las energías renovables redunda además en una mayor independencia energética de las Islas. En ese sentido, otro de los hitos energéticos ha sido la apertura de la planta de producción de biodiesel en Llucmajor, que inició el año pasado la empresa Grupo Ecológico Natural (GEN) para la producción de biodiesel a partir de aceites reciclados. Los responsables de GEN tienen previsto no sólo producir biocombustible para consumo interno de las Islas sino que pretenden exportarlo (principalmente a países sudamericanos) por valor de 18 millones de euros. Se espera que la planta de Llucmajor fabrique este año 24.000 toneladas de combustible, que se venderán a 0,7 euros el litro.
Este conjunto de actuaciones, así como el Plan de Eficiencia Energética que busca reducir la intensidad energética en un 1% anual, contribuyen a la reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera y a la mejora del medioambiente, fuente de riqueza de las Islas que se ha de preservar. El PSDE, por tanto, cumple con la necesidad de actualizar y fijar las infraestructuras necesarias para el abastecimiento energético de las Islas, así como para la adaptación a la planificación estatal de los sectores de electricidad y gas. Por otra parte, este plan contribuye de manera importante a introducir nuevos horizontes en relación con las estrategias para frenar las emisiones de CO2 y otros gases contaminantes, frenando así el cambio climático.
Estas infraestructuras suponen una inversión de cerca de 2.000 millones de euros
La inversión se financiará por el sistema eléctrico y gasístico
El objetivo es triplicar la producción eléctrica mediante energías renovables para 2015
La llegada del cable hará efectiva la liberalización del mercado eléctrico balear
LA ECONOMÍA BALEAR