En estos momentos de crisis alimentaria y alarma
social, industrias y gobiernos están cada vez mas
concienciados gracias a la presión de los consumidores de que es
necesario un control sobre la producción y el proceso de los
alimentos. Esta tendencia está haciendo surgir una nueva
forma de explotación del sector primario que está
creciendo imparable. En las últimas décadas, el
sector terciario de servicios y el gran interés de algunos
europeos por afincarse en las islas han influido bastante negativamente
en el desarrollo de la agricultura, disminuyendo la disponibilidad de
recursos como el agua, terreno cultivable y la mano de obra. Aún
así la agricultura ha subsistido como una herramienta para
cuidar el entorno y mantener el patrimonio paisajístico de las
islas. El clima en las Islas Baleares es idóneo para la
explotación de una agricultura de secano; olivos, viña,
almendros, algarrobos, higueras, albaricoqueros, ciruelos e incluso
hortaliza. La agricultura ecológica en las Baleares es una buena
opción para la sociedad de las islas, así lo demuestra el
incremento espectacular de inscritos que ha experimentado los
últimos años. El sector de la producción
biológica representa, hoy por hoy, una alternativa viable,
sólida y deseable para el campo Balear. El consumidor, se merece
poder tener acceso a alimentos sanos, nutritivos y limpios.
Crecimiento ecológico
Baleares registró 18.840
hectáreasÊde agricultura ecológica en 2006, lo que supuso
un 60 por ciento más que en 2003 y un volumen económico
de 3.200.000 euros, situando a las Islas como segunda comunidad con
mayor porcentaje de superficie agraria útil destinada a este
cultivo (un 7 por ciento),Êdetrás de Andalucía.
Según la documentación proporcionada por el CBPAE,
durante el año pasado se registraron 428 operadores (un 31,6 por
ciento más que en 2003), 338 de ellos productores y
90Êelaboradores.
En el reparto de productores por islas de los 428
operadores, la mayoría se registraron en Mallorca (325), con
15.709 hectáreas; seguidos de Menorca (56), con 2.781
hectáreas; Ibiza (46), con 348 hectáreas, y Formentera
(1), con 1 hectárea.
El crecimiento de las hectáreas dedicadas a
la agricultura ecológica es paulatino ya que de la superficie
total, 11.828 hectáreas estaban catalogadas como agricultura
ecológica, mientras que 5.405 hectáreas estaban dentro de
su “primer año en prácticas” y 1.607
hectáreas estaban en proceso de reconversión.
Comercialización en España: una tarea
pendiente
A pesar de que la evolución de estas
cifrasÊes espectacular, la cuenta pendiente de la agricultura
ecológica es su comercialización en España. De
hecho, actualmente el consumo interno de este tipo de alimentos
está en torno al uno por ciento y la mayoría de la
producción ecológica se exporta a países del norte
de Europa. En España se sabe queÊhay producción, pero no
dónde encontrar los productos.
A el problema de la comercialización
se suma el incremento del precio sobre los productos más
convencionales, que está en torno al 20 por ciento y en
determinados productos llega al 50 por ciento, una cuestión que
debe mejorar con el aumento del consumo.
Estos crecimientos se están haciendo
patentes no solo en la producción ecológica sino que
también lo son en la demanda creciente del consumo que
está llevando florecimiento de pequeñas tiendas
especializadas en la ciudad como la bio-despensa en Palma y al la
explotación de esta línea de negocio de los grandes
distribuidores como son el Corte Ingles o Carrefour.
¿Todo ventajas?
La Agricultura Ecológica en Baleares
presenta rasgos muy positivos, que tienen gran repercusión
en el ámbito de todos los agentes de la cadena agroalimentaria.
Para los productores significa la posibilidad de una
diferenciación clara y la oportunidad de elevar sus rentas e
incrementar el empleo global. Para elaboradores y distribuidores
supone, asimismo, crear líneas nuevas específicas
dedicadas a este tipo de producción y finalmente, para los
consumidores, poder disponer de una gama de productos de calidad
diferenciada que amplían la oferta existente en el mercado.
Al no usar agroquímicos, ahorra dinero al
productor, que utiliza para la fertilización los subproductos de
la finca, con lo que evita además que contaminen. Ahorro
también individual y colectivo, de maquinaria pesada y
combustibles y de los recursos y contaminaciones consiguientes. Mejora
la salud de productores y consumidores al evitar pesticidas y otros
productos tóxicos, y mejora la calidad alimentaria. Conserva y
amplía la variedad de plantas cultivadas que los agricultores
han sabido utilizar para mejorar suelos y proteger cosechas. Es
ecológicamente beneficiosa, al respetar las especies silvestres
animales y vegetales que conviven alrededor de los cultivos.
¿Donde comprarlos en Mallorca?
Actualmente se pueden comprar productos
ecológicos en mercados estables, mercados semanales, ferias,
tiendas especializadas, grandes superfícies y en las propias
fincas donde se producen estos alimentos.
En la distribución, el elevado
interés de hipermercados y supermercados por estos productos se
configura como motor impulsor, mientras que los altos precios, la falta
de demanda y la apuesta, en el caso de hipermercados, por marcas
propias o concertadas son los frenos más destacados.
En tiendas especializadas como la Bio-despensa (
Calle Andrea Doria) en Palma y portales de internet de
alimentación destaca como motor la fidelización de
consumidores y la capacidad de informar y como freno la falta de
demanda, estacionalidad de la producción o dificultad de crear
masa crítica y garantizar compras regulares en el caso de
internet.
Una conclusión importante en el segmento de
restaurantes es el limitado conocimiento de este tipo de productos.
Grandes superficies
El Corte inglés es uno de los primeros
grandes en comercializar alimentos biológicos, según su
experiencia cada año se duplica el numero de ventas de este tipo
de alimentos aunque todavía representa un porcentaje
pequeño respecto a la venta total . Según El corte
Inglés, el consumidor todavía no está
concienciado ni adoctrinado sobre lo que este tipo de oferta supone.
Los alimentos frescos ecológicos sobre todo cuando se trata de
agricultura son muy estacionales y además tienen peor aspecto.
Muchas veces esto hace que los consumidores los rechacen. Los precios
son superiores ya que el cuidado en la producción y la ausencia
de productos químicos en su cultivo y transformación
hacen que aumenten los costes o se pierda parte de la
producción.
Por su parte Carrefour hace ya tres años
está comercializando una gama de productos ECO que son productos
elaborados y cultivados sin abonos ni pesticidas y con unos limitado de
aditivos todos ellos cumplen las normas de la UE y está
controlados por los organismos públicos. Estos alimentos son mas
caros y por el momento toda la línea de productos es de
alimentos en conserva . La gama de productos frescos no se está
explotando ya que la estacionalidad de los productos y caducidad lo
impide. En lo que a productos frescos de agricultura y ganadería
se refiere Carrefour ha optado por desarrollar un línea de
productos llamad Calidad Tradición Carrefour que ofrece
alimentos se gran calidad controlados desde su origen por ellos mismos
algo mas caros . Esta gama está creciendo mucho hace 10
años y representa aproximadamentre el 8% de las ventas de
productos frescos de la superficie.
¿Ecológico de verdad?
Dada la corriente de consumo creciente los
comercios e industrias que tratan de usar esa tendencia para sus
campañas publicitarias. Han surgido infinidad de
productos con el pronombre Eco o Bio pero hay que estar atentos ya que
a pesar de llevar ese nombre no cumplen ni lejanamente los requisitos
imprescindibles para considerarlos alimentos naturales. Solo se
deben considerar alimentos ecológicos aquellos que lleven e
sello de control de la CEE controlado por el CBPAE.
Los alimentos biológicos están
debidamente controlados y certificados por los consejos reguladores
dependientes de las Consejerías de Agricultura de las 17
comunidades autónomas. Están regulados y deben cumplir el
Reglamento Comunitario 2092/91. Como distintivo para que el consumidor
los reconozca deben llevar una etiqueta numerada y el logotipo del CRAE
con el mismo dibujo en todas las Comunidades Autónomas, excepto
en el caso de Andalucía, además del nombre y el
código de la autoridad de control y la frase “Agricultura
Biológica (o Ecológica)”.
Muchos productos llevan además el distintivo
y el logo “Producto Biológico Vida Sana”. Se trata
de una garantía adicional a la oficial, y además tiene la
función de que el consumidor reconoce un sello que le es
familiar frente a la diversidad de logos de los productos
biológicos de importación (que no llevan nunca,
según la normativa indica, el aval CRAE por no estar elaborados
y/o envasados en España).
El CBPAE trabaja para un buen funcionamiento del
sector ecológico asesorando, formando, controlando el
cumplimiento del reglamento europeo (CEE) nº2092/91 de 24 de
junio, favoreciendo canales de comercialización y promocionando
la agricultura ecológica