Por otra parte, el turismo que visita Baleares,
consciente de esta ventaja comparativa, cada vez es más activo y
se interesa más por los deportes al aire libre y los espacios
abiertos. Por eso, en las últimas citas turísticas
internacionales, deportistas de elite como Rafael Nadal o Anna
Kournikova han ejercido de embajadores del archipiélago,
identificando a Baleares como un destino multiproducto y ‘en
forma’. El Campeonato mundial de ciclismo en pista cubierta; la
tradicional Copa del Rey de vela; la Challenge Internacional Vuelta a
Mallorca; la Olimpiada de ajedrez de Calviá o el torneo de golf
Mallorca Classic son algunas de las citas deportivas que se van
multiplicando, situando a Baleares en la agenda deportiva a nivel
mundial. Además, la inversión en infraestructuras
adaptadas a los turistas de golf, pero también a los
cicloturistas, senderistas y turistas náuticos -que son
además algunos de los que más gastan durante su estancia-
y en la promoción de esos nuevos productos turísticos,
han crecido de forma exponencial, consolidando a Baleares como un
destino en el que practicar un deporte es una alternativa de ocio
más para completar o justificar unas vacaciones.
En efecto, una forma de especialización
turística es el deporte y las competiciones deportivas. El
acontecimiento deportivo se ha llegado a definir como un acontecimiento
turístico, ya que contribuye a que la ciudad organizadora se
consolide como un destino turístico. Por un lado, el evento
deportivo genera una renta económica. Los participantes,
acompañantes, organizadores, espectadores, etc., que acuden a la
ciudad antes, durante y después del evento, generan estancias e
ingresos económicos y conocen el lugar como destino
turístico. Por otro lado, se valora el turismo después
del evento y los beneficios potenciales que se pueden obtener, ya que
la ciudad organizadora pasa a ser tenida en cuenta por los aficionados
a ese deporte y por el público en general.
Palma Arena
Una de las más recientes infraestructuras
del archipiélago es el velódromo de Sant Ferran,
más conocido como Palma Arena, que desde su inauguración
a finales de marzo, ya se ha convertido en el mejor de toda Europa. Con
el Campeonato del Mundo de ciclismo en pista cubierta y la
celebración previa de los campeonatos de España, Palma ha
entrado directamente al circuito internacional del ciclismo en pista,
acogiendo durante más de dos semanas a deportistas del
más alto nivel y a un público entregado.
Las instalaciones del Palma Arena tienen
además una clarísima vocación polideportiva que
justifica la fuerte inversión. El proyecto ha estado dirigido
por uno de los más prestigiosos arquitectos especializados en
este tipo de construcciones, el holandés Sander Douma, y
está dotado de los mayores adelantos tecnológicos. Un
total de 16.000 metros cuadrados de superficie construida, una cubierta
de 17 metros de altura, 350 plazas de aparcamiento y una capacidad que
ronda los 5.000 espectadores, además de dos edificios anexos que
en un futuro incluirán oficinas, alojamiento para deportistas,
locales comerciales, restaurantes, suman una inversión de cerca
de 50 millones de euros.
El Palma Arena pasará su próxima
prueba el 2 de mayo con la celebración de la primera
edición de la “Batalla de las Superficies”, un
partido de tenis al mejor de tres sets en una pista mitad de tierra
batida y mitad de hierba, que disputarán Nadal y Federer hasta
2010. 6.800 espectadores podrán disfrutar de este acontecimiento
único del tenis que enfrentará en una pista mixta a los
mejores jugadores del mundo. Además, a partir del próximo
3 de septiembre, en el Palma Arena tendrá lugar otra gran cita
deportiva: el Eurobasket, la competición continental de
baloncesto, que acogerá el grupo C, con Alemania,
República Checa, Lituania y Turquía. Aunque
todavía no se ha podido hacer balance de cifras, las
instalaciones del velódromo de Sant Ferran han pasado con nota
su primer gran examen y se preparan para ser el centro
estratégico del deporte balear.
Cicloturismo
Con más de 80.000 cicloturistas al
año –con un alto índice de repetición- y
unos beneficios de 56 millones de euros, el cicloturismo se ha
convertido en otra especialidad en Baleares. Por eso, empresarios y
Administración está haciendo un especial esfuerzo de
inversión para que los aficionados al ciclismo sigan eligiendo
Baleares como destino en el que practicar su deporte favorito.
Así, ya son 30 los hoteles especializados en cicloturismo que
cuentan con instalaciones en las que reparar y guardar las bicicletas y
con horarios adaptados a las necesidades de los deportistas.
Por otra parte, el presidente Jaume Matas
anunció durante la pasada edición de la World Travel
Market en Londres, que durante 2007 se invertirán 350.000 euros
adicionales en la construcción de rutas cicloturísticas
en Llucmajor, Inca y Sa Pobla para proporcionar a los ciclistas rutas
con una menor una intensidad de tráfico y un cierto atractivo
turístico. La incorporación de nuevos itinerarios a
través del Inestur, junto con las ya creados desde que se
inició este proyecto en 2004, supone un total de 382
kilómetros de señalización de rutas y una
inversión global de 6,5 millones de euros. Los Consejos
insulares también han hecho contribuido a mejorar y alargar la
red de rutas cicloturísticas.
Este tipo de turismo es ya casi un clásico
del archipiélago, que ve como a partir del mes de marzo los
ciclistas toman sus carreteras y rutas. En las carreteras de Mallorca
entrenan incluso equipos europeos profesionales, atraídos por la
bondad del clima de las Islas y la diversidad de su geografía.
El efecto ‘desestacionalizador’ de esta actividad es
innegable puesto que el 70% de los cicloturistas vienen entre octubre y
marzo, en temporada baja. Eventos deportivos como la Challenge
Internacional Vuelta a Mallorca, que este año ha cumplido su
decimosexta edición, tienen un doble efecto, no sólo
atraen a una importante cantidad de público entre deportistas y
espectadores, sino que contribuyen a que Mallorca se de a conocer en el
panorama deportivo internacional, rentabilizando la inversión
que supone organizar competiciones de esta magnitud.
Turismo de golf
La favorable climatología con temperaturas
que rondan los 15º durante más de 300 días al
año, la facilidad de comunicaciones y las infraestructuras
existentes, tanto por la diversidad de los campos de golf de las Islas
como por la calidad y la oferta complementaria, son algunas de las
claves del éxito del turismo de golf en Baleares.
Según un estudio de la Cámara de
Comercio de Mallorca, en 2005 Baleares ingresó más de 158
millones de euros provenientes de turistas aficionados al golf. En
efecto, el número de turistas amantes de este deporte ha
experimentado un sustancial aumento en los últimos años.
Si en 1997 se estimó que más de 46.000 turistas visitaron
Baleares para practicar este deporte, en 2001 esta cifra se
duplicó alcanzando los 95.000 turistas, cifra que ha seguido
creciendo a lo largo de los últimos cinco años hasta
alcanzar los más de 103.000 en 2005, un 0,2% más que en
2004. Además, la estancia media de este tipo de turistas
también ha aumentado a lo largo de estos cinco años,
alcanzando los 9,91 días en 2005.
El perfil del turista de golf es un hombre
alemán o británico de clase media-alta, que viaja dos o
más veces para jugar al golf. En general, son turistas con un
elevado gasto por persona y día (154 euros), que duplica el
gasto total por persona y día del turismo tradicional de sol y
playa (82 euros), aunque no consigue superar el gasto generado por el
turismo vinculado a las competiciones náuticas (215 euros). El
alojamiento preferido del turista de golf es el hotel o el
hotel-apartamento, de 4 ó 5 estrellas, a pesar de que el turismo
residencial, ya sea en viviendas en propiedad, de amigos o de
familiares o de alquiler, se van popularizando cada vez más.
Normalmente, utiliza las compañías de bajo coste para
desplazarse, coincidiendo con los meses de primavera y otoño.
Conscientes del potencial de crecimiento de este
tipo de turistas y de las posibilidades reales de
desestacionalización a través de esta actividad, la
inversión en infraestructuras para atraer a los turistas de golf
ha sido importante en los últimos años. En la actualidad
hay un total de 24 campos de golf y 41 hoteles especializados en las
Islas (ver tabla 1). El propio grupo Barceló confirmaba este
año su apuesta por el desarrollo de este segmento de mercado y
su interés por posicionarse como una cadena líder en esta
modalidad de establecimientos, publicando un directorio que recoge
información detallada de los 13 hoteles de golf y spa, los nueve
hoteles de golf y los nueve hoteles de spa que tiene actualmente el
grupo.
Tanto el Gobierno como los empresarios han
entendido que fomentar el turismo de golf es una buena oportunidad para
mejorar la imagen de calidad de Baleares, creando una nueva imagen que
integre turismo, deporte y medio ambiente. Además, con el
turismo de golf se fomenta la desestacionalización ya que se
alarga la temporada turística a los meses de primavera y
otoño. La gran tarea pendiente es la promoción del
turismo de golf como turismo alternativo o complementario al turismo
tradicional, aunque en los últimos años también se
ha avanzado en ese sentido. Frente a la fuerte competencia de
ámbito nacional, con competidores como Andalucía (93
campos de golf), Cataluña (42), Valencia (24) o Canarias (13), a
Baleares sólo le queda ofrecer un destino multiproducto con una
oferta de calidad en todas sus vertientes.
Mallorca Classic
El éxito del torneo Mallorca Classic, que en
octubre 2006 celebró su cuarta edición y que aspira a
convertirse en el segundo torneo más importante de Europa,
revela el interés del sector en Baleares y ha ayudado a
posicionar al archipiélago a nivel internacional como destino
para golfistas de elite. Unos embajadores de excepción de la
talla de Boris Becker, Rafael Nadal, Anna Kournikova o Carlos Sainz, un
esfuerzo de promoción importante y una organización
impecable han contribuido a consolidar el Mallorca Classic como un
torneo de referencia continental, lo que repercute favorablemente en la
promoción turística de las Islas Baleares. Además,
la promoción impulsada por este torneo no se limita
únicamente a las presentaciones en ferias, sino que vive su
apogeo durante los días en que el Pula Golf concentra todas las
miradas del golf continental.
La presencia de estrellas como Sergio García
o José María Olazábal ha ayudado a que cada
año las horas de televisión, el número de hogares
alcanzados y los países a los que llega el Mallorca Classic
aumente. De este modo, la valoración económica del torneo
de Pula Golf crece a un ritmo vertiginoso. Así, en la pasada
edición el Mallorca Classic obtuvo un total de 563 horas de
retransmisión y más de 510 millones de hogares alcanzados
en todo el mundo. De esta forma, la valoración económica
de la retransmisión del torneo de 2006 en televisión
ascendió a 18.984.512 euros, multiplicado exponencialmente la
inversión inicial. Además, hay que tener en cuenta que el
60% de los ingresos se queda en Mallorca.
Turismo náutico
La 38º edición del Trofeo Princesa
Sofía celebrado durante la primera semana de abril ha marcado un
año más, el comienzo de la temporada de regatas en la
bahía de Palma y alrededores. Más de 1.500 regatistas de
más de 30 países se dieron cita en la capital balear para
disfrutar de las óptimas condiciones de navegación de la
bahía. A esta regata le siguen Palmavela, la Breitling y la Copa
del Rey, entre otras, que cada año concentran una mayor
atención de medios y de público. Un estudio de la
Cámara de Comercio de Mallorca revela el interés y
repercusión no sólo turístico sino también
empresarial que representan este tipo de competiciones. En concreto, el
estudio mide el impacto económico de la XIII edición de
la Copa del Rey (celebrada en 2004) sumando el impacto de los efecto
directos e indirectos generados por la competición. Un total de
95 embarcaciones y 2.400 personas (entre deportistas, familiares,
organizadores y público) – con un gasto medio por persona
y día de unos 216 euros- generaron una renta de más de 9
millones de euros, siendo la hostelería el sector más
beneficiado (2,4 millones de euros), seguido de los bares y
restaurantes (1,8), el comercio y la reparación (1,4). El
informe concluye que todos los efectos económicos se imputan
directamente en Baleares.
El estudio mide también el impacto
económico promocional desde el punto de vista empresarial, que
supone concentrar numerosas referencias a la imagen de la ciudad y del
destino como centro deportivo, sinónimo de turismo de calidad.
Se estima que la renta generada por el impacto promocional de la XIII
edición de la Copa del Rey alcanzó los 3,95 millones de
euros, lo que justifica la importancia que están adquiriendo y
que se le dan a estos acontecimientos deportivos con efectos
dinamizadores sobre el turismo. El Ayuntamiento de Palma, consciente de
los beneficios de este tipo de iniciativas se ha volcado en la
organización de eventos deportivos que no sólo incluyen
las regatas, sino también el recientemente estrenado Surf Action
- una iniciativa que pretende impulsar una nueva imagen de la Playa de
Palma, promoviendo el turismo lúdico y deportivo para un
público joven e inquieto- o el rally de automóviles
clásicos Isla de Mallorca, cuya tercera edición
arrancó en la capital balear el pasado 21 de marzo.
Con más de 20.000 amarres y 1.428
kilómetros de costa, Baleares es uno de los destinos
líderes para las embarcaciones del Mediterráneo. Un
estudio sobre Turismo Náutico del Instituto de Turismo de
España (Turespaña) revela que el turismo náutico
genera en España unos ingresos superiores a los 960 millones de
euros al año –un 2% del total- y que los turistas que
visitan España para practicar la actividad prefieren Baleares y
en segundo lugar Cataluña. Dentro de este segmento
turístico, sólo tres actividades representan más
del 80% del gasto generado: el submarinismo, con un 49,3%; las
embarcaciones en tránsito, con un 20,7%, y el charter
náutico, con un 11,7%. Baleares debe por tanto hacer un esfuerzo
por mantener su situación de liderazgo en el Mediterráneo
y no perder las ventajas competitivas que le hacen ser el destino por
excelencia en materia náutica. Además de un esfuerzo
promocional, el sector reclama la inminente ampliación del
Puerto de Palma, para que las empresas dedicadas a esta industria
dispongan del espacio necesario para la reparación de las
embarcaciones. La náutica, además de un deporte y una
especialización turística, podría ser la
especialización industrial que aportara un nuevo dinamismo y un
efecto desestacionalizador a la economía del
archipiélago.