Pere Rotger, alcalde de Inca
El alcalde de Inca, Pere Rotger, y que se presenta
a la reelección en el cargo después de doce años
de mandato, presentó este lunes su programa económico
para la localidad de cara a la próxima legislatura, destacando
entre otros aspectos la planificación del tercer polígono
industrial y la creación de un cuarto para grandes empresas,
inexistente en la isla, que supondría la creación de
2.000 puestos de trabajo.
El desarrollo del tercer polígono y de un
cuarto para grandes empresas posibilitaría según Rotger
la entrada en acción en el municipio de unas 200 empresas,
Manuel Pizarro, presidente de Endesa
La compañía eléctrica Gesa
Endesa está llevando a cabo los trabajos de limpieza de las
tuberías y calderas de la nueva turbina de varpor de ciclo
combinado, instalada en la central térmica de Cas Tresorer, que
comenzará a funcionar durante el mes de junio.
Según ha informado Gesa hoy en un
comunicado, la entrada en funcionamiento
de esta nueva turbina de vapor, que tendrá
una potencia de generación de 70 MegaWatios (MW), sin consumo de
combustible, ya que únicamente recupera losgases que emiten las
dos turbinas de gas de la central.
Los articulistas y los medios de
comunicación se han volcado estos días en alabanzas al
nuevo presidente electo de Francia, Nicolás Sarkozy. Cinco
aspectos destacan de un análisis conjunto de cuanto he visto
escrito.
Primero. Su personalidad renovadora. Una Francia
esclerotizada necesita de una personalidad fuerte, capaz de emprender
una renovación a fondo. Un Jesús, y permítanme la
metáfora, que diga a Lázaro: “Levántate y
anda”. Porque “La imagen de Francia se ha deteriorado
mucho durante la larguísima era Chirac…Con una
economía maltrecha, una sociedad dividida y radicalizada, una
extrema derecha poderosa, un Islam que avanza destruyendo la cultura
republicana, Francia sería el arquetipo de “vieja
Europa” moribunda y decadente”. (Emilio Lamo de Espinosa,
ABC, 7 de mayo).
Segundo. La importancia que concede a la verdad.
“Hay algo más. Algo delicado y a lo que la izquierda, en
su promiscuo y jugueteo postmoderno, parece haber renunciado. La
importancia de la verdad, hoy subrayada por ensayistas como Michael P.
Lynch, Harry Frankfurt o Simon Blackburn. De la campaña
había pocas dudas de que la verdad, incluso la más
desagradable, la estaba diciendo Sarkozy. Los ilustrados aprecian la
verdad. Además, los que proceden de la izquierda, conocen
perfectamente la hipocresía “ (Arcadi Espada. El Mundo, 7
de mayo).
Tercero. El peso destacado a la educación y
a la autoridad del docente: “La República virtual es la
que iguala alumnos y profesores. La República real, en la que
creo, es aquella que desea un colegio de la autoridad y el respeto, en
el que el alumno se levanta cuando el profesor entra, en el que las
niñas no llevan velo, en el que los niños se quitan las
gorras para estar en clase. La República virtual es la que desea
entregar un título a todo el mundo a costa de bajar el nivel de
los exámenes. La República real es la que desea dar una
formación individual, que no teme la orientación, ni la
selección, ni el elitismo republicano, que es la
condición para subir en la escala social. Es el colegio de los
méritos, no el colegio que nivela e iguala” (Discurso de
Sarkozy en el congreso de la UMP, 14 de enero).
Cuarto. Su propósito de controlar la
inmigración e integrar a los inmigrantes en la cultura francesa.
Abundando en esta idea ha lanzado dos premisas esenciales: No admitir
ningún inmigrante que no sepa francés y que el control de
la inmigración se haga por parte de la UE, y no por cada Estado
miembro por separado.
Quinto. Yo apuntaría un quinto
aspecto. El hecho de que, tal vez, hemos exagerado la valía de
Sarkozy. Es muy posible que así sea. Y la razón no puede
ser otra que el deseo que sentimos los europeos de encontrar
líderes nuevos e ilusionados. O, simplemente, líderes.
Personas capaces de atraernos con sus ideas, que nos digan “Ven y
sígueme”. Seguros como están de su fuerza moral y
de sus ideas claras. No creo andar equivocado en mi apreciación
del fenómeno de orfandad de líderes y de nuestro deseo de
llenar el hueco. Tal vez sea por esta razón por la que
podríamos haber sobrevalorado a un Sarkozy vital e ilusionado.
El nuevo presidente no tiene fácil el
efectuar las reformas necesarias. Hoy para mañana nada cambia en
economía. Hoy para mañana puede haber un
mínimo cambio coyuntural, jamás un cambio estructural. Y
Francia, como Alemania, como toda la UE, precisa de cambios
estructurales para adaptarse a un mundo globalizado y, por ello, cada
vez más competitivo. La permanencia es característica de
la estructura. Sea como ejemplo la Industria. Hoy para mañana no
se cambia ni maquinaria, ni métodos de producción, ni se
añaden nuevos productos. Es más. Hoy para mañana
no es posible aumentar la responsabilidad para el trabajo tanto por
parte de los trabajadores como por parte de los
empresarios.
Como la estructura atenaza nuestros
movimientos sólo es posible cambiarla “golpecito a
golpecito”, según acertada expresión del profesor
Velarde.
La verdad que ilustra a Sarkozy se traduce en
trabajo, orden, honradez, competitividad, respeto mutuo y
educación. No es de extrañar que le veamos como un
líder francés y europeo con credibilidad. El tiempo nos
dirá si estábamos o no equivocados.