Francisca BennÀssar Tous es teniente de
alcalde de Turismo del Ayuntamiento de Palma y presidenta del Instituto
Municipal de Turismo (IMTUR). Hasta 1999 fue diputada en el Parlamento
Europeo por el PPE y hasta el 2003 vicepresidenta del Parlamento
balear.
Han sido cuatro años de intensa labor al
frente de la concejalía de turismo. ¿Nos podría
resumir sus principales logros?
Creo que los principales logros han sido, por una
parte, incluir a Palma en la agenda de los destinos urbanos para todo
el año con una marca, Palma 365, que tiene como objetivo
transmitir la actividad, el dinamismo, y el charme que tenemos, debido
a que somos una ciudad muy viva y culturalmente muy interesante. Palma
ofrece una Orquesta Sinfónica con programación todo el
año, unos itinerarios guiados en la Palma Monumental, y una
oferta complementaria y comercial excepcional. En estos cuatro
años, además, hemos creado un instrumento para gestionar
el turismo de la ciudad con el sector, el Instituto Municipal de
Turismo (IMTUR), que incorpora a 17 organismos representativos.
Finalmente, hemos incrementando nuestra presencia en ferias
turísticas.
¿Qué le queda por hacer al frente de
este área?
Nuestro plan estratégico tiene un alto
grado de cumplimiento, pero aún así, nos queda por
materializar algunos proyectos, como las Palma Info, que serán
centros de recepción al visitante, no sólo al turista,
sino que también al residente de otras localidades de Baleares.
Estos puntos estarán abiertos todo el día y bien
iluminados por la noche para que transmitan información las 24
horas del día. Con la concejalía de Comercio tenemos un
proyecto para abrir en el antiguo Cuartel de Intendencia, en el centro
de Palma, de creación y artesanía que permita que los
jóvenes innoven, compartan experiencias y expongan sus trabajos.
También tenemos en marcha el Centro de Interpretación del
Centro Historico, a cuyo concurso ya se han presentado más de un
centenar de arquitectos. En el Imtur vamos a seguir trabajando
también en la definición de un club de producto de
turismo cultural, con un funcionamiento similar al del Palma de
Mallorca Congresos e Incentivos, en el que participan 66 empresas
colaboradoras. Además, en la actualidad hay un centenar de
empresas que están implantando servicios de calidad
turística, de las cuales 30 han cumplimentado ya el proceso.
¿Cuál es el posicionamiento que debe
tener Palma en el mercado de turismo urbano?
Tenemos condiciones para ser uno de los destinos
más atractivos de España junto con Madrid, Barcelona,
Valencia, Sevilla y Bilbao, y podernos posicionar como un destino de
fin de semana capaz de ofrecer golf y cultura, deportes náuticos
y turismo urbano… Nos avala la vista de 400 cruceros al
año, con un millón de visitantes al año, una gran
oferta de hoteles urbanos con encanto, nuestras actividades
lúdicas y culturales, y una planta hotelera reformada con los
últimos servicios de salud, belleza y espacios de reuniones.
¿Qué supondrá el Palacio de
Congresos para la ciudad?
Es el proyecto más deseado por el sector
turístico desde hace años y gracias a él Palma
podrá competir en igualdad de condiciones que otras ciudades,
pudiendo acoger eventos de primera línea para romper la
estacionalidad. Es una gran oportunidad también para Playa de
Palma, donde se llevará a cabo el plan integral de reforma. Con
el Palacio de Congresos, Playa de Palma podría despedirse de la
estacionalidad.
¿Qué ventajas ha cosechado trabajando
en red con otras ciudades?
Palma se ha incorporado a la red de
juderías, lo que nos ha permitido estar en una de las agendas de
colectivos turísticos más importantes a nivel
internacional, que es el interesado en la cultura judeocristiana.
Además, acabamos de entrar en la Organización Mundial del
Turismo, somos miembros del Spain Convention Bureau, de la European
Cities Marketing y de la ICCA. Todas nos permiten conocer de cerca
experiencias que nos dan un valor añadido.
¿El sol de Mallorca sigue “haciendo
sombra” a la cultura palmesana?
Inicialmente Mallorca recibía un turismo
exclusivamente interesado por el sol y las playas, pero el turismo
urbano está de moda, la gente toma vacaciones más cortas,
hace escapadas de fin de semana con vuelos de bajo coste… Todo
ello ha permitido que emerja Palma como destino, arropado por una
Mallorca que hace décadas que está en las agendas de todo
el mundo. Creo que el sol de Mallorca y la cultura de Palma hoy en
día se complementan.
¿Qué tienen que hacer los empresarios
para adaptarse al nuevo turismo?
Tienen que reconvertir los hoteles para que sean
aptos para invierno y verano, tienen que mejorar la calidad de la
gastronomía, cosa que ya se ha comenzado a hacer incorporando
chefs de prestigio, en resumen, hay que hacer de Palma un destino de
calidad y deseado. Los empresarios tienen que ser conscientes que con
su actitud y arropados por las instituciones son imbatibles.
Cambiando de tema, ¿Qué le
permitió descubrir su experiencia en Bruselas?
Descubrí que el sur es imprescindible para
equilibrar el norte de Europa. Ellos son la cabeza, pero el tronco y
las extremidades están aquí, y necesitan del ocio, del
descanso, de nuestra forma de vida. A España se la quiere
muchísimo.
Si tuviera que pasar un fin de semana en otra
ciudad europea, ¿dónde iría?
Podría decir Roma o Berlín, que me
maravillan por su capacidad de creación artística, pero
ninguna reúne las condiciones de Palma, que es una ciudad viva,
con actividades culturales, buen clima y cómoda para el turista.