cabecera-ok.jpg
DEL PLANETA TIERRA AL ASTEROIDE TIERRA
Miguel Ángel Moratinos

El apoyo del Gobierno español al Reino de Marruecos en sus reivindicaciones sobre el Sáhara Occidental, ha sido respondido por Argelia, aliado del Frente Polisario, con un anuncio del alza del gas que vende a España. El 60% del gas que consumimos, incluso en Baleares, hasta donde llega en barco, procede de Argelia. Este hecho demuestra que acciones políticas pueden tener coste económicos en los ciudadanos y que una vez más un error diplomático nos va a salir caro, aunque otras empresas españolas, con presencia en Marruecos, puedan salir beneficiadas.
Cristina Narbona

La construcción del gasoducto que unirá Baleares con el sistema de distribución de gas natural de la Península, cuya puesta en marcha estaba prevista para el 1 de julio de 2009, sufrirá un nuevo retraso por la intención del Ministerio de Medio Ambiente, liderado por Cristina Narbona, de pedir a Enagas información complementaria para elaborar la declaración de impacto ambiental, que actualmente bloquea el inicio de las obras. En una respuesta parlamentaria a la que tuvo acceso EP, el Gobierno aseguró al Grupo Parlamentario Popular que no es posible concretar una fecha para la emisión del citado informe ambiental, ya que dependerá del tiempo que tarde Enagas en entregar la documentación requerida y de los problemas que el Ministerio detecte en el proyecto. El hecho es que el gasoducto no puede esperar más.
Lluis Ramis de Ayreflor

La Red de Antenas Tecnológicas y su web balearsinnova.com se ha convertido
durante su primer año de vida en la pieza fundamental de innovación y mejora
de la competitividad de nuestras empresas de forma que  En 2003, el gasto de
los empresarios de las Islas en innovación fue de 35,9 millones de euros,
mientras que en 2005, según los últimos datos del INE, ha sido de 182,8
millones de euros.
Simon-Pedro-Barcelo.gif
Simón Pedro Barceló

El consejo de administración de Aeropuertos Españoles de Navegación Aérea
(AENA)decidió el lunes adjudicar al Grupo Barceló la construcción y
explotación de un hotel junto a la Terminal 2 del aeropuerto de Barajas,
según publicó La Gaceta de los Negocios. De esta forma, la cadena hotelera
mallorquina, presidida por Simón Pedro Barceló, ha resultado vencedora de un concurso en el que se presentaba también Hoteles Globales & Resorts, de José
Luis Carrillo, dueño de la desaparecida Air Madrid.
luis angel ramis.gif
Miguel-Angel-Moratinos-2.jpg
cristina_narbona.jpg
OPINIÓN
SUBEN
BAJAN
Por Joan Fuster Lareu
LA ECONOMÍA BALEAR
A finales  de los años cincuenta apareció un libro que revolucionó las teorías sobre  el desarrollo económico. Su autor, el profesor  W. W. Rostow, era  ya bien conocido en los ambientes económicos. Los estudios sobre el crecimiento y desarrollo económico (no significan lo mismo), irrumpieron con fuerza a mediados de los cuarenta y se expansionaron en los cincuenta y sesenta. Las preocupaciones ecológicas de los sesenta, y hasta el día de hoy, han arrinconado muchas felices ideas desarrollistas, acalladas por el desarrollo sostenible.

El profesor Rostow, del que hemos sido tributarios todos los estudiantes de Rconómicas de los años cincuenta y sesenta, señala que el desarrollo económico de un país pasa por cinco etapas: 1) La sociedad tradicional. 2) Las condiciones previas para el despegue. 3) El despegue, normalmente conocido en inglés, sin traducción, take-off. 4) Hacia la madurez. 5) La era del gran consumo en masa.  Por poco que se sepa de economía, no es necesario explicitar cada una de las cinco etapas. Sí, tal vez, el take-off que en palabras de Rostow “consiste, en esencia, en la realización de un desarrollo rápido en un grupo limitado de sectores a los que se aplica las modernas técnicas industriales”. Sectores  como industria  textil del algodón, ferrocarriles, industria moderna de la madera, desarrollo agrario, petróleo, construcción naval etc.

La era de gran consumo en masa, última etapa, es en la que se encuentra todo el Occidente Europeo, E.E.U.U. Canadá, Japón  y pocos países más. El gran consumo en masa supone el consumo de grandes cantidades de energía, de manera que según  avanza (automóviles, otros medios de transporte, electrodomésticos…) en intensidad y en países que se añaden a él, esta energía muestra su terrible escasez,  laposibilidad de estrangular el desarrollo económico e, incluso, imposibilitarlo totalmente. Amén de toda una letanía de deseconomías y efectos negativos sobre el planeta Tierra.

Fue precisamente un economista el que en ese mundo feliz de los sesenta (recordemos el desarrollismo, los Beatles, el movimiento hippy, la vitalidad de un joven Kennedy, el mayo del 68) puso una nota de atención y bien amarga. Me refiero al profesor Boulding que en 1963 escribía sobre “La economía de la nave espacial Tierra”. En síntesis, su teoría es bien sencilla: si los desechos de cada casa, de cada fábrica, de cada taller, son transportados a basureros “ad hoc” y allí depositados ¿dónde se depositan  todos los desechos de la Tierra, convertida en nave espacial?. No hay respuesta y por lo tanto “(son necesarios) ajustes de carácter moral, político y psicológico, implícitos en esta transición  desde una llanura sin límites hasta una esfera cerrada”. Lo que nos lleva a que “tanto la producción como el consumo, lejos de ser cosas buenas, son malas”.

Así escribía Bouilding en 1963 cuando el alto consumo en masa apenas había alcanzado a unos 600-700 millones de habitantes. ¿Qué escribiría hoy cuando el  alto consumo en masa sobrepasa los 1.000 millones de habitantes y están muy cercanos a él tanto China y la India, que le sigue a la zaga? ¿No lleva  camino de convertirse a corto plazo el planeta Tierra en un asteroide limitado y escasísimo de recursos?.

Durante la última década e incluso algunos años más, China ha despertado de un sopor de milenios. Con sus 1.300 millones de habitantes, una renta “per capita” de 1.100 dólares (España 17.000), forma parte, todavía,  del grupo de países con ingreso medio bajo (entre 761  y 3.030 dólares), pero el  crecimiento de su PIB durante los últimos años se mueve  alrededor de un 9 por ciento. En Shanghai hay tanta construcción inmobiliaria como en toda Europa Occidental.

China es, todavía,  un país donde el 6 por ciento de la población vive de la agricultura. Por lo tanto , su población  es escasamente urbana. ¿Qué sucederá  cuando, siguiendo el proceso de desarrollo normal, crezcan la industria y los servicios y tan sólo un 10-15 por ciento de la población sea  agrícola?. Los problemas en su desarrollo económico no se han hecho esperar. “Una potencia con el depósito de combustible en reserva”, titulaba el periódico  El Mundo del pasado día 6  una crónica de urgencia de su enviado especial. “En diciembre, alguien compró en un concesionario chino el vehículo 31,6 millones… El régimen se enfrenta a la encrucijada de mantener el crecimiento de la economía y la necesidad de controlar el consumo energético”. La nave espacial Tierra se puede convertir en un asteroide a corto plazo.