Tony Blair
La nueva embajadora del Reino Unido, Denise Holt,
ha informado que en la
página web del Foreign Office, organismo
equivalente al Ministerio de
Asuntos Exteriores, el Gobierno británico,
presidido por Tony Blair,
advierte a los ciudadanos que deseen viajar a
España que tras el fin del
alto el fuego permanente de ETA hay una “alta
amenaza” de terrorismo en
nuestro país. Un feo gesto del líder
socialista inglés.
Simón Pedro Barceló
El grupo Barceló Hotels & Resorts,
presidido por la familia Barceló (en la imagen Simón
Pedro Barceló), acaba de abrir las puertas de su quinto hotel en
la provincia de Cádiz, de cuatro estrellas, ubicado junto a la
Playa de la Victoria, y que cuenta con un total de 96 habitaciones.
Según un comunicado enviado hoy por el grupo
hotelero mallorquín, la inauguración de este hotel ha
sido posible gracias a un acuerdo de alquiler suscrito con la sociedad
de Comunidades del Sur S.A, propietaria del establecimiento.
Este es el quinto hotel de Barceló en la
provincia de Cádiz y el primero que se establece en la capital
gaditana, sumando ya un total de 897, posicionando a Cádiz como
la provincia andaluza donde adquiere una mayor relevancia.
Como todos los lectores conocerán, ha muerto
el profesor D. Enrique Fuentes Quintana. Con esta nota
necrológica deseo, tan sólo, reflejar algunos
aspectos de la personalidad del que ha sido calificado como el
mejor economista español del siglo XX, calificación con
la que estoy completamente de acuerdo.
Algunas necrológicas que he
leído sobre D. Enrique (el tratamiento de Don, ahora
prácticamente, ha desaparecido de la Universidad, se mantiene
con el profesor Fuentes Quintana y con los fundadores de la
Facultad de Políticas, Económicas y Empresariales de la
Universidad Complutense de Madrid, a saber: D. José
Castañeda, D. Manuel Torres y D. Andrés Valentín
Álvarez) no reflejan, sin embargo, su personalidad de eminente
universitario. El profesor Fuentes Quintana fue, por encima de
cualquier otro aspecto de su carácter, formación y
personalidad un universitario de pies a cabeza. Nació, se
educó y se formó en y con la universidad y a
ella dedicó todo su esfuerzo, o casi todo su esfuerzo que era
mucho. La política no era, ni fue lo suyo. Apenas la
entendía. Era inteligente, muy trabajador, con una gran
capacidad de trabajo y universitario vocacional, humano y humanista.
Pertenecía a ese minoritario grupo de
excelentes profesores totalmente dedicados a la enseñanza, entre
los que se encuentran mi maestro y amigo, profesor Velarde Fuertes. El
ya fallecido, profesor Ángel Alcaide Inchausti, que como ya he
escrito en diferentes ocasiones, era más bueno que sabio y
eso que era un sabio reconocido. También a este grupo de
excelentes universitarios pertenecía el profesor Vicens Vives,
pero el ser excesivamente catalanista lastraba su pensamiento y
le quitaba universalidad.
Conocí al profesor Fuentes Quintana hace
más de treinta años. Dirigía, junto a la docencia,
la revista Información Comercial Española que gozaba de
gran prestigio. En ella publiqué mi primer artículo
científico. Era un artículo sobre el municipio
turístico español, que con el paso de los años se
ha convertido en un clásico. Recuerdo perfectamente todos los
detalles de la entrevista que mantuve con él en aquellas fechas.
Sabía que había creado escuela. Tenía muy claro yo
su enorme capacidad y sabiduría. La charla con él me
confirmó todo ello. Escuchó más que
habló. Mostró una comprensión casi total del
turismo español. Admitió todas mis tesis siempre con una
amplia sonrisa. Una sonrisa que era amable y acogedora, muy habitual en
él.
Tuve bastantes ocasiones de estar con
él. La última vez fue aquí en Palma hace unos
años, en la Universidad. Junto con Velarde Fuertes y otros
profesores, participaban en un ciclo de conferencias sobre el
momento de la economía española. Fue
deliciosa y amena la charla con el profesor. Dimos un largo
paseo por el campus. Le encantaba caminar y charlar. De repente me
salió con la pregunta: “ Fuster, ¿cuál
cree que es el periódico más leído en
mi pueblo?”. Siendo él de Carrión de los Condes, de
Valladolid, intuí que podría ser un periódico
conservador. “El ABC”, contesté sin titubear.
“No, el Boletín Oficial del Estado (BOE), que tiene 136
suscripciones”, me respondió. “¡Ah, claro!,
por las subvenciones agrícolas” repliqué yo.
“Efectivamente, esa es la razón”, contestó
ameno y simpático. Con el tiempo llegué a tutearle.
Pero con ese respetuoso tú-usted que se merecen las
personas a las que se tiene en estima y respeto.
Tenía las ideas tan claras sobre
Economía que fue llamado para el Plan de Estabilización
de 1959 y, más tarde, como Vicepresidente del
Gobierno de Economía con el primer gobierno de Suárez.
También, algo que se conoce poco, fue preceptor en
Economía del entonces Príncipe Juan Carlos.
Su intervención en el Plan de
Estabilización fue esencial. Como él mismo ha
escrito “Los españoles logramos el desarrollo por un Plan
de Estabilización … implicó el reconocimiento de
que las posibilidades de desarrollo del país, dentro de los
esquemas característicos de la etapa de la autarquía,
estaban agotadas”. Y más esencial fue su
intervención en los Pactos de la Moncloa de 1977. Solamente, y
no creo exagerar, un profesor de tan reconocido prestigio, junto a la
alta diplomacia y saber hacer del presidente Suárez,
podían conseguir el consenso político que los
Pactos exigían. También con palabras suyas “La
aceptación de este régimen democrático demandaba
su defensa por todas las fuerzas políticas”.
Fuentes Quintana ha creado escuela. Son muchos los
catedráticos titulares que a él y a sus exigentes
enseñanzas deben la cátedra. Sus famosos apuntes sobre
Hacienda Pública son un compendio de saber acumulado tras la
lectura y estudio de infinitos textos y artículos. Cuando hoy
observamos una Universidad con bastantes profesores
casi iletrados, hechos a golpe de endogamia, la
figura del profesor Fuentes Quintana se agiganta y se muestra
como modelo de gran universitario y docente. Espero y
confío que su figura sirva de faro para las nuevas
promociones de estudiantes para bien de mi, siempre querida,
Universidad.
La muerte de D. Enrique me ha producido tristeza al
tiempo que me ha trasladado a buenos recuerdos suyos y de mi
tiempo de juventud-madurez incipiente. Estos recuerdos
serán imperecederos. Cabe decir de él: “Nos ha
dejado un gran español, un gran patriota, un gran universitario,
una excelente persona, el más grande de los economistas
españoles del siglo XX. Que Dios le acoja en su seno”.