La marca Baleares representa un valor en alza para
aquellas empresas que se animan a salir al exterior, un paso que
todavía asusta a las pymes, pero necesario para sobrevivir en un
mercado globalizado
Palma. Medir el grado de
internacionalización de una economía no es fácil y
menos de una economía como la balear, en la que más del
80% del PIB procede del sector servicios, y buena parte, del turismo.
Los indicadores a los que tradicionalmente se acude para averiguar cuan
internacionalizada está una economía son las
importaciones y las exportaciones. En ese sentido, Baleares está
de enhorabuena ya que en el primer trimestre del año ha
experimentado un importante aumento de las exportaciones –casi
del 20% respecto al mismo periodo de 2006-, alcanzando los 182 millones
de euros. Aún así, el saldo es deficitario: importamos
más de lo que exportamos. Lo cual es lógico, ya que
Baleares es un archipiélago del Mediterráneo con un
territorio limitado, una población que ronda el millón de
habitantes y una industria cuya aportación al PIB no crece,
aunque se mantiene (en 2006 creció un 1,5%), y eso tiene
mérito, teniendo en cuenta que las Islas importan buena parte de
la materia prima, que más tarde exportan transformada. De esta
forma, trasladan el doble coste del transporte al precio final, lo que
resta competitividad a sus productos en un mercado globalizado.
Según recoge el último Boletín
de Situación Económica de la Cámara de Comercio de
Mallorca, Baleares está de doble enhorabuena ya que durante los
dos primeros meses del año, el déficit exterior (118,3
millones de euros) se ha reducido un 46,7%. Además, aunque el
2006 cerró con déficit exterior, los resultados fueron
mejores que en 2005 ya que la tasa de crecimiento de las exportaciones
(11,1%) fue superior a la de las importaciones (5,7%), pero el comercio
exterior continuó su tendencia deficitaria alcanzando los 937
millones de déficit. Aún así, exportaciones e
importaciones sólo miden el flujo de intercambio de bienes y
servicios entre Baleares y el extranjero, y siendo la economía
balear una economía muy vinculada al turismo, debemos acudir a
otros parámetros para medir su nivel de
internacionalización.
Impactur 2006
El reciente informe Impactur publicado por Editur
refleja que Baleares es la comunidad autónoma española
donde más peso tiene el turismo. Impactur es un instrumento que
permite cuantificar el impacto directo e indirecto de las actividades
turísticas sobre las principales variables que conforman el
sistema socioeconómico, como son la aportación del
turismo al PIB regional, la generación de empleo, la
inversión y los impuestos recaudados gracias al turismo.
Así, el Impactur Illes Balears 2006 revela que la actividad
turística generó 11.420 millones de euros en 2006,
representando el 48,0% del total del PIB de la comunidad y
erigiéndose como el sector más relevante de su
economía. Sin embargo, estos datos no contemplan los efectos
inducidos que produce el turismo, por ejemplo, en su vertiente
residencial, ya que este tipo de oferta no siempre está reglada.
En efecto, 2006 fue un año histórico
para el turismo balear ya que, según datos de la Conselleria de
Turismo, las Islas recibieron un total de 12,5 millones de turistas (un
7,4% más que en 2005), de los cuales el 78% (9,8 millones)
fueron extranjeros (alemanes e ingleses fundamentalmente). El gasto
turístico ascendió a un total de 10,9 millones de euros,
un 7,3% más que en 2005. Dado el volumen de turistas extranjeros
que llegaron a las Islas, es fácil deducir que una parte
importante de este gasto turístico fue generado por extranjeros
y por tanto, representa un vínculo de la economía local
con el exterior. Sin embargo, no es fácil cuantificarlo y por
tanto, no se contempla como indicador oficial del nivel de
internacionalización de la economía.
Aprendiendo a Exportar
249 empresas acudieron a la jornada
‘Aprendiendo a Exportar’ organizada por el Instituto de
Comercio Exterior (ICEX) el pasado 7 de junio en Palma, demostrando su
interés por internacionalizarse. La jornada buscaba concienciar
a las pymes de la importancia de salir al exterior para ser
competitivas, poniendo a disposición de las empresas, todas las
herramientas para ayudarlas a perder el miedo en sus primera aventura
fuera de España. En la actualidad, 276 empresas de Baleares
exportan activamente y durante los tres primeros meses de 2007
realizaron exportaciones por valor de 182 millones de euros, un 19,9%
más que el pasado año, mientras que las importaciones de
este mismo periodo bajaron un 8,8% en comparación con el 2006.
Aún así, la balanza comercial de las Islas Baleares en el
primer trimestre arrojó un saldo negativo de 285 millones de
euros, lo que coloca al archipiélago balear en el puesto
número 14 en las exportaciones nacionales y representa un 0,6%
de las ventas totales españolas en el mercado extranjero.
Estos datos confirman que el panorama exportador de
Baleares es bastante pesimista, lo que contrasta con la
situación de potencia turística del archipiélago,
y con el ánimo de los empresarios, que cuentan con una excelente
tarjeta de presentación de los productos de Baleares en el
extranjero, una marca que no resulta desconocida para los consumidores
internacionales.
Durante la presentación del programa
‘Aprendiendo a Exportar’, tanto el conseller de Comercio,
Industria y Energía, Josep Juan Cardona, como el presidente de
la Cámara de Comercio de Mallorca, Juan Gual de Torrella,
coincidieron en señalar que “queda un largo recorrido por
hacer” y destacaron el potencial exportador de las empresas de
las Islas, cuyo problema es el “miedo a salir al exterior”.
Para Cardona, “la internacionalización ya no es una
decisión estratégica de las empresas, sino una necesidad
casi vital en un mercado globalizado”. El conseller
añadió que el 90% del tejido balear está compuesto
por pymes, lo que dificulta en ocasiones la salida al exterior, pero
animó a aprovechar las sinergias entre organizaciones.
En ese sentido, Gual de Torrella explicó las
áreas de expansión más claras para la
economía balear que agrupó en tres: el sector
agroalimentario, donde Baleares destaca por su calidad; el sector
servicios, en referencia a todas aquellas empresas que han surgido en
un entorno turístico y que están altamente especializadas
en su actividad; y por último, el propio modelo turístico
balear, exportable como tal a todos aquellos países emergentes,
que quieren hacer del turismo, el núcleo central de su
economía, y que se fijan en Baleares como un modelo a seguir. El
presidente de la Cámara apostó por aprovechar el know how de Baleares como
ventaja competitiva en los mercados internacionales y en ese sentido,
se mostró optimista sobre las posibilidades de las empresas
locales en el extranjero, a las que la Cámara apoya
también en sus primeros pasos de su aventura internacional.
Por su parte, el Icex brinda un apoyo personalizado
a cada empresa, a la que ofrece los instrumentos necesarios para
competir en la arena internacional y ser a la vez exitosas. Un primer
impulso que está acompañado de respaldo económico
mediante un sistema de financiación sin coste alguno hasta los
100.000 euros y que contempla un capítulo que asegura a coste
cero, el cobro de la primera partida de mercancías vendida en el
exterior.
Cuatro de cada cinco nuevos habitantes son
extranjeros
Baleares es la comunidad española con mayor
porcentaje de población extranjera de España, con un
18,4% de inmigrantes censados, seguida de la Comunidad Valenciana, con
un 14,9% de extranjeros, y de Murcia, con un 14,4% de población
de este colectivo, según los últimos datos del
padrón municipal a fecha 1 de enero de 2007 (publicado por el
INE), que confirman que España supera ya los 45 millones de
habitantes.
Los datos revelan que Baleares ha aumentado su
población en 28.077 personas censadas durante el último
año, lo que supone que la población de las Islas supera
el millón de habitantes, de los cuales, 189.437 son extranjeros.
Este porcentaje representa una oportunidad más para la
internacionalización de la economía balear, que tiene en
los inmigrantes, a excelentes embajadores de la marca balear en sus
países de origen. Residentes extranjeros y turistas representan
un excelente canal para dar a conocer los productos de las Islas en el
exterior y contribuir a la internacionalización de la
economía balear, cuyas exportaciones todavía tienen mucho
camino por recorrer, pero que goza de un excelente nivel de prestigio a
nivel internacional.