Francesc Antich:
El líder de los socialistas baleares y
candidato a presidente del Gobierno, Francesc Antich, anunció
que emprenderá “una depuración de personal en IB3
tras las elecciones”. Al respecto, la dirección del ente
ha recordado que “las plantillas de radio y televisión de
IB3 están formadas por profesionales del periodismo, que no
sólo accedieron a sus cargos por una experiencia y capacidad
acreditadas, sino que han demostrado en 18 meses, como el buen trabajo
y la profesionalidad, acompañadas de ilusión por este
gran proyecto, han hecho posible que Baleares tuviera unos medios
autonómicos de comunicación, largamente reivindicados, y
que vertebran de manera tan importante una comunidad pluriinsular como
es la nuestra”. Al margen de todo, Antich ha demostrado, una vez
más, que expresa poca sensibilidad con su lenguaje de cara a los
trabajadores del ente, pues las depuraciones son propias de
regímenes autoritarios.
El pasado 2 de abril el diario La Razón
recogía una extensa entrevista, páginas 6 y 7, al
profesor Velarde. El entrevistador era el profesor Tamames, uno de sus
más brillantes discípulos. Se deseaba mostrar a uno de
nuestros más reconocidos economistas. Maestro de generaciones de
estudiantes, gran impulsor del desarrollo económico con su
pensamiento, docencia, asesoramiento y quehacer diario. Poco se dice en
la entrevista que yo ya no conociera por ser discípulo y amigo.
Para alguien no conocedor de sus publicaciones, conferencias y
entrevistas, aunque deben ser una minoría, Velarde desarrolla en
la entrevista una lección económica, cronológica y
universal. Magistral
La lectura y reflexión de las páginas
6 y 7 de La Razón es obligada, porque habla un
“joven” maestro de 80 años y porque, además,
no se la hace un periodista o un economista cualquiera. Se la hace
Ramón Tamames que sabe muy bien de qué va el tema.
(Es curioso que a Tamames se le mencione pocas veces como
profesor. ¿Será, tal vez, por su siempre renovada
juventud, vitalidad, simpatía extrema y porque se mueve en
muchos frentes diferentes?).
Recojo unas pocas notas que son lo más
florido de las manifestaciones de Velarde: 1.En España
todo empezó a cambiar con los Pactos de la Moncloa. 2. La
verdadera clave es que China e India están
occidentalizándose. 3. Con la globalización se ha
despertado el mundo occidental muy al margen de esas historietas de la
Alianza de las Civilizaciones. 4. Cambiar el sistema...Ya no se piensa
en ningún cambio de sistema. El mundo sindical ha abandonado los
mensajes sobre la gran revolución. 5. Ahora lo importante son
las mejoras concretas en la fábrica, en la oficina. No en
un lejano y nebuloso futuro de socialización. 6.Su
vitalismo. Mucha gente transcurre su propia andadura como anestesiada.
El consejo, pues, es abrirse a la vida entera, estar pendiente de
qué película nueva hay y qué ver, qué
exposición tenemos que visitar, qué paisaje podemos
descubrir, qué libro está por leer o a qué
país nuevo hemos de viajar para aprender más... En suma,
estar abierto a la vida cada día. Eso es lo esencial.
Repito. Ese cara a cara de maestro
discípulo, siendo como son los dos maestros consumados, mueve a
la reflexión. Es una completa lección de economía
española y mundial y, también, de vida esperanzada.
Hombre, científico y objetivo donde
los haya, Juan Velarde jamás ocupa, ni por casualidad, las
páginas de El País. Y no será por falta de
méritos. Aunque bien sabemos que El País es un
periódico escorado hacia la izquierda, para el que lo de menos
es la objetividad de Karl Mannheim y lo de más
“su verdad”, que no es tal, sino manipulación
vergonzosa, incluso de los hechos más objetivos. Velarde es un
liberal, un gran universitario, un hombre de centro. En su
cátedra siempre hemos tenido cabida profesores de todas las
tendencias ideológicas: Tamames, García Delgado,
Terceiro, Enrique Barón, Iranzo, Roldán, Campos Norman,
Carreras, Cossío, etc.
De su carácter como persona totalmente
inmersa en su trabajo y de profesor despistado, recojo una
curiosa y divertida anécdota. La anécdota,
cual pizca de sal, adereza y muestra el modo de ser de una persona. La
que voy a contar de Juan Velarde, más que pizca de sal es
todo un salero. A principios de los sesenta iba nuestro profesor
conduciendo su Seiscientos por la Castellana. Nunca ha sido un buen
conductor, supongo que por la sencilla razón de que su mente se
entretiene en mil diversos temas y no pone la necesaria atención
que requiere un volante. En eso que, al parar en un semáforo, le
roza un Mercedes. El conductor contrario tiene la culpa pero ni se
entera de que ha rozado al Seiscientos y al abrirse de
nuevo el semáforo siguió su marcha sin preocuparse y
nuestro joven profesor, que quedó algo rezagado, persigue al
Mercedes por la Castellana y tras un rato de aceleración y de
hacer señas al conductor, consiguió que éste se
parara. Acto seguido Velarde señaló que su coche
había sido golpeado y que había que tomar nota para dar
el parte pertinente al Seguro. El conductor bajó a comprobarlo y
se inició un curioso diálogo. Muy ufano le
espetó a Velarde: “¿No me conoce?”.
“Pues no”, le respondió un Velarde confuso.
“¿Seguro que no me conoce?” insistía el del
Mercedes. Parecida respuesta y más confusión. “Soy
Di Stéfano” (Un futbolista del Real Madrid de fama
internacional). Velarde, sin inmutarse y sin reconocerle, le responde
“Ah muy bien, pues en el parte de la Mutua Madrileña que
es mi aseguradora y seguramente debe ser la suya, pondremos su
nombre y demás datos”.
Deliciosa anécdota donde las haya.
Anécdota que se me contó para reflejar la
típica personalidad del profesor despistado y que él me
confirmó durante una divertida comida: “¿Es cierta,
Juan, la anécdota que me contaron de ti con Di
Stefano?” “Sí, sí” me contestó
en un mar de risas. “Iba yo por la Castellana con mi
Seiscientos...”.
Creo que merecía la pena recoger tan
simpático sucedido. Algo parecido me pasa a mí con
el futbol. Lo desconozco todo de él y, tal vez, por ello
no dejo de sorprenderme ante casos como el de un destacado
político local que no sabía quien era Oriana Falaci
y, en cambio, domina enciclopédicamente la vida del Real Madrid.