Por Maria Bannatyne
NUESTRA COMUNIDAD PREPARA EL INICIO DE LAS REBAJAS
PARA EL PRÓXIMO LUNES 9 DE JULIO, VARIOS DÍAS MÁS TARDE
QUE MUCHAS COMUNIDADES Y CIUDADES ESPAÑOLAS Y EUROPEAS. ESTE RETRASO
EN LA FECHA, FIJADA POR LA LEY DE COMERCIO BALEAR, RESPONDE A CRITERIOS
COMERCIALES DEL SECTOR: MANTENER LOS PRECIOS PARA ALARGAR LA TEMPORADA CONFIANDO
EN LAS COMPRAS DE LOS TURISTAS DE VERANO.
Según nos comenta
Claudia de Haro, de la Asociación de Consumidores Nuredduna, parece
demostrado que este calendario no ha dado los resultados comerciales esperados.
En un primer momento las rebajas comenzaban a finales del mes de julio; la
fecha se adelantó quince días con la intención, por parte
de los comercios, de mejorar resultados de facturación aún a
costa de reducir los márgenes antes de lo previsto. Finalmente, la
fecha se determinó el día 8 de Julio, tan sólo una semana
después que la mayor parte de las comunidades españolas. “Los
comercios de fuera les llevan una semana de ventaja”, asegura Claudia.
No tenemos cifras que apoyen las palabras de esta técnica en consumo,
pero si podemos dar un dato: el 20% de las ventas de rebajas proceden del
gasto del turismo extranjero.
MÁS DE 5.000 MILLONES EN VENTAS
Según el Secretario General de la Confederación
Española de Comercio (CEC), Miguel Angel Fraile, la moda significa
el 80% de las ventas. Haciendo una distribución según el tipo
de comercio, un 45% de las ventas corresponde a las tiendas multimarca e independientes,
el 40 % a cadenas especializadas y franquicias y el 15% a los centros de distribución.
Las asociaciones de consumidores, por su parte, señalan que las mejores
oportunidades de rebajas se encuentran en productos de calidad y buenas marcas.
Los comercios de ropa y complementos estiman un volumen de negocio
superior a los 5.300 millones de euros, un 7% más de facturación
que la campaña de 2006. La patronal del pequeño comercio apuntó
que las ventas del sector textil, complementos y calzado, durante las rebajas
de verano, suponen entre un 15 y un 20% del total de ventas anuales, cuya
cifra de negocio podría calcularse en unos 26.750 millones de euros.
Durante la primera quincena de la campaña, se comercializa
el 30-40% del total de productos rebajados por disponibilidad de tallas, colores
y variedad de modelos. La disminución paulatina del nivel de ventas,
a finales de julio, coincide con una severa reducción de precios. Durante
todo el mes de agosto, se introducen las nuevas colecciones y se combinan
con las prendas rebajadas, de ese modo, se amplia el registro de clientes
y se evita que la facturación baje excesivamente.
El gasto
medio por ciudadano depende de cada comunidad, pero se estima una media de
entre 130 y 190 euros y la edad del comprador-tipo oscila entre los 18 y los
30 años. Según la Asociación Empresarial de Comercio
Textil y Complementos (ACOTEX) las comunidades autónomas que mayor
facturación experimentan son Madrid, Andalucía, Cataluña
y Comunidad Valenciana. Juntas suponen el 65% del total de ventas.
GRANDES SUPERFICIES Y FRANQUICIAS
En este tipo de
negocios, las rebajas suelen dividirse en tres etapas diferentes: en la primera
se ofrecen descuentos entre un 30 y un 50%; durante la segunda quincena de
julio, la horquilla se establece entre el 50 y el 70% y a partir del primero
de agosto hasta el final de la campaña, se presentan precios únicos
por familia.
Durante la
época de rebajas se pide a franquiciados y personal de las grandes
superficies un esfuerzo especial de trabajo y tiempo fuera del horario comercial,
más dedicación y cambios durante la campaña de rebajas
según las demandas de los clientes, que suelen controlarse desde la
central. En Trucco, por ejemplo, se lleva una estrategia de marca, tanto de
las tiendas propias como de las franquiciadas, coordinadas bajo las mismas
directrices. Respetando los períodos de cada comunidad, las tiendas
se presentan de la misma manera y con los mismos descuentos y promociones,
según explica María Sañudo, directora de marketing de
la marca. Desde la central se dirige y apoya la campaña con carteles,
escaparates, colocación interior y comunicación a los clientes
para respetar la homogeneidad de la firma o empresa.
La Asociación Nacional
de Grandes Superficies (ANGED) confirma que los descuentos oscilan en el
inicio entre el 10% para bazar y electricidad y el 50% en el sector textil.
Las empresas asoociadas a esta patronal como El Corte Inglés, el
grupo Cortefiel, Aldeasa o Carrefour entre otros, garantizan, según
sus fuentes, la calidad de sus productos en las mismas condiciones que el
resto del año.
EL CONSUMIDOR
Las rebajas ya no
entrañan sorpresas para los ciudadanos. Si bien la sociedad de consumo
ha conseguido que los comercios conozcan al dedillo los hábitos de
los compradores, estos, como contrapartida, cada vez están más
y mejor informados sobre las estrategias de marketing para incitar al consumo
de todo, incluso de lo que no necesitamos. Según la Confederación
de Consumidores y Ususarios (CCU) el 70% espera a esta época del año
para realizar sus compras, a pesar de todo ello, uno de cada diez usuarios
reconoce ser algo menos exigente con la calidad de los productos en rebajas
que en temporada.
El consumidor del siglo
XXI conoce sus derechos, intuye las estrategias y es capaz de reclamar; estas
tres afirmaciones eran un sueño no hace tanto tiempo. El ciudadano
está cada vez mejor educado como consumidor. Eso no quiere decir que
tenga todos los derechos y no se devengue ninguna responsabilidad. Se sabe
que las rebajas responden a una política comercial que, en cualquier
caso, está planteada desde criterios empresariales, a favor del negocio,
sin pensar en los beneficios del consumidor sino de la empresa. Lo que ocurre
es que la política de precios que obedece a esos criterios empresariales
favorece finalmente al consumidor.
El consumidor del siglo XXI conoce
sus derechos, intuye las estrategias y es capaz de reclamar; estas tres
afirmaciones eran un sueño no hace tanto tiempo. El ciudadano está
cada vez mejor educado como consumidor. Eso no quiere decir que tenga todos
los derechos y no se devengue ninguna responsabilidad. Se sabe que las rebajas
responden a una política comercial que, en cualquier caso, está
planteada desde criterios empresariales, a favor del negocio, sin pensar
en los beneficios del consumidor sino de la empresa. Lo que ocurre es que
la política de precios que obedece a esos criterios empresariales
favorece finalmente al consumidor
En lo que a hábitos de compra
se refiere, se prevé que el consumidor, como en cada campaña
opte en el 69% de sus compras de rebajas por artículos de ropa y
calzado; el 12% en complementos y un 9% en electrónica y mobiliario.
Si la compra de realiza en el pequeño comercio, el pago suele realizarse
en efectivo.
La Ley Nacional de Comercio regula la
práctica comercial de las ventas rebajadas y las asociaciones de
consumidores recuerdan en cada campaña la diferencia de lo que son
las rebajas de otro tipo de prácticas comerciales. Las rebajas se
desarrollan en determinadas épocas del año coincidiendo con
los cambios de temporada. Los saldos son productos con menor valor por deterioro;
la promoción potencia la venta de determinados productos; y, por
fin, la liquidación tiene carácter excepcional para extinguir
existencias por cese de actividad, cambio de ramo, obras, traslados o motivos
de fuerza mayor.
En cuanto
a la calidad, la ley exige que sea la misma en rebajas que en temporada,
no se admiten artículos defectuosos ni fabricados expresamente para
estas campañas. Los precios deben poder leerse en la etiqueta, tanto
el antiguo de temporada como el actual rebajado. El cliente podrá
pagar con tarjeta si se puede hacer así el resto del año y
los artículos no rebajados deben estar ubicados en lugares diferenciados
de los productos rebajados. La ley no obliga a los comercios a aceptar devoluciones,
pero de hacerlo, ha de ser en las mismas condiciones que en otras fechas.
Exigir el ticket de compra para cualquier reclamación es responsabilidad,
casi deber, del consumidor.