marroquÍes al campo en sa pobla y
ecuatorianos al hogar
La ola de inmigraciÖn en la comunidad Balear
es un hecho. En el Último año el nÚmero de
afiliados a la seguridad social a aumentado casi un 5%. Este dato tan
solo muestra una parte del incremento total ya que se calcula que
existen un 15 % mÁs de inmigraciÓn ilegal que vive y
trabaja en nuestra Comunidad. Los trabajos de los inmigrantes de fuera
de la UniÓn son necesarios para mantener el estado de bienestar
y en general son los mas duros y peor pagados.
El número de extranjeros con permiso de
residencia se ha disparado un 27% en un año en Baleares.
Según el informe del Observatori de la Immigració, a
finales de 2005 había en las Islas 117.605 inmigrantes con visa,
mientras que en diciembre de 2004 eran 92.028. Se trata de un aumento
superior al registrado el año anterior, en el que hubo una
subida del 21%.
Dentro de estas cifras aproximadamente mas del el
56% son emigrantes de países fuera de la unión europea
y un 45% son ciudadanos de la unión. Estas cifras de todas
maneras no muestran la realidad total ya que se estima que más
de un 13% de inmigrantes está trabajando en Baleares de forma
ilegal y sin afiliarse a la seguridad social. La mayoría de los
inmigrantes ilegales se concentran en trabajos que han sido abandonados
por la fuerza local y legal de trabajo. Todos aquellos que llegan de
países subdesarrollados o en vías de desarrollo
están dispuestos a hacerlo. En Japón existe una forma de
denominar este tipo de trabajos: “las tres K”:
“kiken, kitsui y kitanai”, que en japonés significan:
peligroso, difícil y sucio.
A todo lo largo del avanzado mundo industrial con
sus generosos sistemas de bienestar general, a cualquiera le
será muy difícil encontrar nativos o inmigrantes legales
de larga data, recogiendo frutas y vegetales; haciendo los trabajos de
aseo y limpieza en locales comerciales, hoteles y restaurantes;
cosiendo o remendando ropa o proveyendo la mayoría de los
servicios domésticos y personales.
Especialización por procedencia
Los trabajadores extranjeros que provienen de
países pertenecientes a la Unión europea apenas tienen
representación en los sectores mas duros de forma que menos de
un 2% tienen empleos relacionados con el campo o el hogar y los
restantes cuentan con trabajos con salarios medios y altos o
están dados de alta como autónomos.
Los afiliados que provienen de países
no pertenecientes a la Unión Europea de países tan
variados como Marruecos, Ecuador, Argentina, China, Cuba, Rumania
Bulgaria… Al contrario de lo que sucede en los anteriores
asalariados y autónomos son muchos menos que los que proceden de
la Unión.
Entre las especializaciones que mas destacan
según los datos de la seguridad social los ciudadanos
Marroquíes destacan en su dedicación en el sector
agrario. Actualmente las cifras hablan por si sola: son el 90% los
marroquíes dedicados al campo frente al 10% de ecuador o 12
búlgaros o ningún chino. Sin embargo en los servicios
domésticos la población marroquí es poca
frente a los ecuatorianos.
Preferencias
Si analizamos los datos estadísticos de los
afiliados extranjeros las cifras mas destacadas nos podrían
llevar a concluir que el colectivo marroquí tiende mas al
sector agrario, el ecuatoriano al trabajo en el hogar y los argentinos
y los chinos son autónomos.
De los 117.605 extranjeros que tienen permiso de
trabajo actualmente en Baleares, sólo el 13% está
autorizado a vivir permanentemente en las Islas. Mientras, el 22%
reside en el archipiélago balear con su primer permiso, el 7% ya
lo ha renovado una vez y el 9,7% por segunda vez. Por su parte, el 46%
posee un permiso de residencia de régimen comunitario.
Curiosamente, a fecha de junio de 2006, el número de visados
para residir en Baleares había descendido un 6,3%.



Inmigración en Europa
Pero el fenómeno no es nuevo. Países
como el Reino Unido en la década de los cincuenta o Alemania en
los setenta recurrieron a una política de apertura de fronteras
para impulsar el crecimiento económico. Claro, que una vez que
el problema de mano de obra se solucionó echaron el cerrojo.
Ahora, tal vez, tengan que volver a abrir la puerta. La
proliferación de datos e informes ha derribado mitos instalados
en el subconsciente de la población. Por ejemplo, que una
elevada tasa de paro hace en teoría menos necesario la fuerza
laboral foránea. Según el centro de estadística
germano, país que luce una tasa de paro del 9,6% , Alemania
necesitará 500.000 inmigrantes anuales hasta 2025; es decir el
24% del total que necesita Europa debido al desproporcionado
envejecimiento de la población.
O, que los extranjeros que llegan a Europa
estén peor capacitados que los naturales para realizar un
determinado trabajo. Esto es falso al menos desde la caída del
muro de Berlín. La renta per cápita de los países
de la UE es seis veces superior a los de Europa del Este y Central, una
diferencia que ha posibilitado que la emigración hacia el Viejo
Continente desarrollado se haya generalizado entre prácticamente
todos los profesionales, y no sólo los de menos
preparación.
El aumento del flujo de personas procedente
de estos países ha despertado los recelos hacia la
ampliación de la UE. El desasosiego se ha incrementado tras la
publicación de algunos estudios en los que se asegura que cuando
los cinco países que se van a integrar en una primera fase en el
grupo de los quince tengan plena movilidad podrían trasladarse
cerca de 200.000 personas al año hacia la UE, lo que supone que
en 10 años el 3% de la población de estos países
vivirá fuera de su estado natural en alguna otra zona de la
UE.
Pero quizá, y a pesar de la cercanía, la
avalancha de inmigrantes se espera que provenga desde otros continentes
donde el incremento de la población, al contrario de lo que
sucede en Europa, es un problema .
Aunque es verdad que, en
general, la llegada de extranjeros irrita a la población,
también lo es que cierto tipo de inmigración es aceptada.
Caundo los grandes bancos alemanes se modernizan, muchos ejecutivos
establecieron su residencia en Londres; y más recientemente la
irrupción de la nueva economía ha generado un trasiego de
técnicos y especialistas que parece que no despierta los
sentimientos racistas de los nativos.

SegÚn los datos de la tesorerÍa
General de la Seguridad Social Los emigrantes de los paÍses de
la uniÓn son autÓnomos y los que no pertenecen a la
uniÓn europea se especializan en el sector agrario y los
servicios domÉsticos.

Cifras no reales
De todas maneras estas cifras se basan en los datos
de aquellos que han logrado normalizar sus papeles. Por ello se
reflejan cifras en las que la mayoría cuenta con un salario sin
especificar la especialización. Existe una gran población
que actualmente trabaja y cobra dinero sin estar dada de alta que no
está reflejada en el estudio.
Inmigrantes necesarios
Muchos autores sostienen que la
inmigración beneficia a los empleados, consumidores y hasta la
posición económica internacional de los países que
reciben esta clase de población. Incluso, sostienen que no
afecta negativamente las oportunidades de trabajo de la
población ni los excluye de trabajos complementarios.
L a inmigración afecta segmentos de la
población del país receptor de distintas maneras. Los
consumidores, inversores y compañías que emplean
inmigrantes se benefician de la inmigración. Para los
trabajadores en general, es más una mezcla de beneficios con
posibles pérdidas de oportunidades.
Así por ejemplo todos somos conscientes de
que el influjo de los trabajadores nacidos en el extranjero ha dado un
nuevo respiro al sector manufacturero que se encontraba languideciendo.
Los inmigrantes son una fuerza laboral flexible y así los
empleadores industriales se han visto favorecidos.
Servicios de mensajería, lavanderías,
restaurantes étnicos, reparaciones y servicios
domésticos, trabajadores de la construcción y del campo,
son sólo unos pocos ejemplos de los trabajos de baja
remuneración necesarios para la operación normal de la
Comunidad. Los inmigrantes representan una mano de obra deseable porque
son relativamente baratos, confiables, y están dispuestos a
realizar trabajos ocasionales.
Lo que otros no quieren
La carencia de mano de obra residente ya se ha
comenzado a observar en algunos sectores productivos debido a que la
población europea se ha orientado hacia determinadados trabajos,
la mayoría relacionados con el sector de servicios, en
detrimento de otros. De forma que hay industrias, la dedicada al
cultivo , por ejemplo, que en la actualidad no sobrevivirán sin
los inmigrantes; e incluso poblaciones, como algunas de
Andalucía en España, en las que se ha reproducido el
milagro económico de Silicon Valley en EEUU, que
desaparecerían si la fuerza laboral extranjera se va.
Mas inmigrantes: igual salario
Un informe elaborado por el Centro de Estudios
sobre la inmigración revela que la correlación entre
salario e inmigración es débil y concluye que si en una
ciudad (A) hay un 10 más de fuerza laboral extranjera que en
otra (B), en la que hay mayor número de inmigrantes los salarios
serían inferiores en menos de un 0,2% a los que existen en B.
una cantidad muy pequeña. En España muchos han sido los
servicios de estudios que tras un análisis de la
situación económica han sacado la conclusión de
que el país necesita inmigrantes.





Inmigración en Baleares
Baleares acoge en la actualidad al menos a 10.537
inmigrantes en situación irregular tras el proceso de
regularización del Gobierno. Así se deduce de un informe
publicado recientemente por el Observatori de la Immigració del
Ayuntamiento de Palma, según el cual en las Islas viven 36.139
extranjeros sin permiso de residencia. De ellos, 27.836 proceden de la
Unión Europea y 10.537 de países extracomunitarios.
Puesto que los ciudadanos de la UE no necesitan
permiso de residencia para vivir en España, sólo se
encuentran en una situación de irregularidad los 10.537
inmigrantes extracomunitarios. Según el estudio del Observatori
de la Immigració, elaborado a partir de datos del Instituto
Nacional de Estadística (INE) y del Ministerio de Trabajo y
Asuntos Sociales, el 54% de ellos procede de Latinoamérica, el
45,3% de la Europa extracomunitaria y el restante 0,6% de
Oceanía.Curiosamente, el informe no registra inmigrantes sin
permiso de residencia procedentes de África y Asia. Esto se debe
a que el Observatori de la Immigració obtiene las cifras
restando del total de extranjeros empadronados el número de
inmigrantes con permiso de residencia. Se da la circunstancia de que en
el caso de africanos y asiáticos hay más personas con
permiso de residencia que empadronados. Por ello, a efectos
matemáticos, parece que no hay personas de estas procedencias
sin permiso de residencia. Pero no tiene porque ser así, sino
que lo que probablemente sucede es que los africanos y asiáticos
que viven en Baleares de forma irregular no están ni siquiera
empadronados.

