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Alemania, el mercado objetivo del mueble mallorquín
Por Felipe Lorenzo
Los teutones son los europeos que más gastan en muebles y conocen la calidad del producto balear  

El mercado alemán del mueble es el más grande de Europa y sus habitantes son los que más gastan cada año en comprar muebles nuevos. Según datos del estudio realizado por el banco Dresdner- Cetelem Kreditbank, exactamente 712 euros de media, casi 50 euros más que los británicos, segundos en la tabla.
El estudio, que analiza a doce países europeos, entre ellos los más importantes, muestra como los alemanes se gastaron un total de 27.500 millones de euros en la compra de muebles nuevos el pasado año. Esta cifra supone un crecimiento del 1,8% respecto a 2005, notablemente por debajo de la media europea, cuyo volumen aumentó un 3%. Según los datos publicados por el banco alemán, la República Checa, Hungría y Rusia son los principales motores de este crecimiento.
España, con 410 euros de media, ocupa el quinto puesto en la tabla de gasto por habitante y año. En el volumen total del mercado del mueble, los 6.400 millones de euros que mueve el mercado español es superado por Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia, según los resultados del estudio.
Dentro de este contexto, el mueble de Baleares tiene un mercado natural donde crecer. Con una tradición de siglos, la artesanía del mueble ha dado origen a una importante industria que, según fuentes del Govern “ha sabido adaptarse a las demandas del mercado”. De hecho, “en la actualidad, se fabrica desde el mueble mallorquín de estilo clásico hasta el de diseño más vanguardista, sin olvidar un tipo de mobiliario pensado para uso profesional, especialmente en relación con el equipamiento de hoteles, bares o restaurantes”, explican. Estas características, y una apuesta notable por la calidad (pues competir en cantidad y precio con otros fabricantes de muebles es hoy por hoy imposible) abren las puertas de Alemania y el resto de Europa al mueble balear.

Invertir la tendencia
No obstante, a pesar de las condiciones, el mueble balear es caro en comparación con el fabricado en Asia, por ejemplo. Esto, y el fortalecimiento del euro respecto a otras monedas extranjeras, ha favorecido la importación a Alemania de muebles desde fuera de la zona Euro y un descenso drástico de la importación de muebles baleares. De hecho, en 2003, Baleares exportó a Alemania muebles por valor de 168,60 millones de euros, y en 2006 sólo lo hizo por valor de 49,2 millones de euros, según datos de la Cámara de Comercio. El objetivo ahora es invertir la tendencia y recuperar mercado.
LA ECONOMÍA BALEAR