La consellería de Agricultura: algo más que agricultura
Los menorquines- y también los mallorquines- se quejan por la supresión de la consellería de Agricultura. En buena teoría, esta consellería no se justifica si tenemos en cuenta que rige sobre un sector que no llega al 2% del PIB regional. Sin embargo, es un error suprimir la consellería cuando, en realidad, debería redefinirse precisamente en un marco más amplio de actuación. Por una razón obvia: la agricultura, aquí y ahora, no es “sólo” agricultura sino algo más que su contenido estrictamente agrícola y económico en términos de PIB. Contemplado desde una perspectiva más amplia e inteligente este sector es uno de los ejes centrales de nuestra estructura y ordenación territorial. Invertir en I+D+i , integrar la actividad y los usos en una economía terciaria como la nuestra, rentabilizar, en una palabra, agricultura y ganadería cuya problemática no se reduce, ni siquiera principalmente, a cuotas lecheras, subvenciones y lloros por paraísos perdidos, es el gran reto de cualquier gobierno autonómico. El mito del buen payés cuasi roussoniano no existe. La cuestión es otra.



