Antonio Casado
¿Quién teme a Rosa Díez?
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Madrid (LB).- Es lugar común describir el relativo éxito político de Rosa Díez (UPyD) como un fenómeno muy de Madrid. “De Tele-Madrid, para ser precisos”, apostillará inmediatamente José Blanco, número dos del PSOE. Y puestos a precisar, había que hacer extensiva a “El Mundo” y la COPE la sindicación pro-Rosa Díez como trasunto de la sindicación contra ese Rajoy que en el último congreso nacional del PP decretó un golpe de timón a la busca del centro perdido.
En esas coordenadas se localiza el malestar del sector del PP que ha visto en Rosa Díez la percha donde colgar a partir de ahora el voto de castigo al Rajoy. Ruidosa facción política y mediática de la derecha contrariada por el frenazo a Esperanza Aguirre después de la derrota de marzo -la de Rajoy ante Zapatero-, el desalojo de Acebes y Zaplana, y el ejercicio de una oposición al Gobierno demasiado condescendiente.
Todo eso explica el trato de privilegio que Rosa Díez y su partido reciben en los medios citados. “El Mundo”, por ejemplo, se regodeaba en su primera plana, hace unos días, en el dato de una de sus encuestas, según el cuál Rosa Díez ocuparía el segundo lugar, detrás de Zapatero, en el ranking de valoración de líderes. Una forma de menospreciar a Rajoy, aunque a esta ex militante socialista también la utilizan dichos medios para fustigar al PSOE. Es a todas luces un trato de impostado privilegio a una representante de 300.000 votantes frente a los 10 millones del PP, o los 11 del PSOE.
A Rosa Díez le acompaña la ambición política -legítima, por supuesto-, que lleva en los genes. Sin embargo, le afean las contradicciones que lleva en la biografía. A la hora de caracterizarla no sabría si quedarme con la Rosa Díez del “Ven y Cuéntalo” -desde un Gobierno en coalición con nacionalistas- cuando Eta mataba a mansalva, o la Rosa Díez que trataba de traidor a Zapatero -por negociar con Eta-, en la época de menos actividad criminal de la banda terrorista.
Esta Rosa Díez es quien ha condicionado la designación del candidato del PP a las próximas elecciones europeas. Al elegir finalmente a Jaime Mayor Oreja, Mariano Rajoy trata de taponar la fuga de votos hacia el partido de aquella, amén de usar al ex ministro como blindaje de su liderazgo frente a los predicadores del alba y el sector radical de su partido.
En todo caso, la apuesta de Mayor Oreja para las europeas es una mala noticia para Rosa Díez, en la que los desencantados seguidores de Mayor Oreja -desencantados de Rajoy, se entiende- habían encontrado una opción de voto a la contra del PP por castigar al marianismo. Ahora perderán el pretexto para distraer sus votos en la llamada Unión para el Progreso y la Democracia (UPyD).




Enero 9th, 2009 at 14:05
Estimado Antonio,
Para opinar sobre lo que es UPyD, me permito indicarle que debería usted informarse en la web (www.upyd.es) y no en opiniones interesadas. Es ya tradición muy extendida llamar a Rosa Díez ambiciosa (como si sus rivales en el PP y en el PSOE fueran almas cándidas sin aspiraciones; como si, por cierto, ellos también hubieran dejado un cargo estupendo en la Eurocámara para embarcarse en una aventura costosa y arriesgada), culparla de haber entrado antaño en una coalición PSOE-PNV para gobernar el País Vasco (cuando ella ha explicado muchas veces ese intento fallido de constitucionalizar al PNV y su convicción actual de que sólo es posible constitucionalizar ese partido levándolo a la oposición), atribuirle una amistad con la prensa de derechas (más bien habría que preguntar por qué la prensa que se llama de izquierdas, es decir, el lobby de intereses progubernamental, nunca habla de Rosa Díez: estaríamos encantados, oiga)… Pero lo que de verdad es original es decir que ciertos medios dan a UPyD un “trato de impostado privilegio”. Esto es una manipulación como la copa de un pino, señor, o bien un grave desconocimiento de la prensa. Efectivamente, unos no nos sacan y otros nos sacan lo justo para achuchar a los suyos… Yo no diría que esto sea un trato de favor, máxime cuando Unión, Progreso y Democracia (un partido apoyado por esos 300.000 votantes que no me parece que haya que despreciar, pero que además en un año se han convertido posiblemente en un millón) se puede considerar el fenómeno político de mayor envergadura y calado social posiblemente desde los comienzos de la Transición. No es la ambición de Rosa Díez, no; es la regeneración democrática lo que está en juego. Por eso temen algunos; porque con Rosa, con UPyD, se les acabarán los trapicheos mezquinos a los que están acostumbrados y en España volverá a haber Política en el sentido más digno y democrático de la palabra.
Saludos muy cordiales,
Juan Luis Calbarro
Coordinador Territorial
UPyD Islas Baleares
Enero 12th, 2009 at 22:21
Se huele a miedo, y no es para menos, las encuestas al gobierno vasco dan a UPyD un represante por Alava, y ciberencuestas dan votos, y muchos votos, a UPyD….
Los partidos tradicionales y corruptos están asutados, muy asustados, y solo les quedan los prejuicios, pero UPyD ya es un hecho imparable.
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