La sentencia del Supremo sobre la enseñanza del catalán y la exclusión del castellano de dicha enseñanza es, sin duda, una victoria moral y política de los que defendemos el bilingüismo en la enseñanza y en las proyecciones públicas de las instituciones frente al monolingüismo del catalanismo que está expulsando la lengua oficial y común de la Nación de todos los usos docentes y públicos. El varapalo del Supremo es rotundo y no sólo afecta a Cataluña, sino a las autonomías que, como la balear, siguen el ejemplo del fascismo lingüístico catalán.
Sin embargo, no repiquemos campanas porque España es un país en el que ciertas sentencias no se cumplen- aunque sean del Supremo o del Constitucional- y en el que los Tribunales de Justicia no atienden el mandato constitucional de “ejecutar lo juzgado”. Antes, este incumplimiento de las sentencias tenía un nombre- desacato- e ignoro cómo se llama y que es lo que ocurre cuando es el propio Tribunal el que incumple la prescripción de ejecutar lo juzgado. Fuere lo que fuere, lo más probable es que las cosas sigan igual, que se viole la libertad de los ciudadanos a la libre elección de la lengua y que no pase absolutamente nada. Lo advierten, por activa y por pasiva, los políticos catalanistas: las cosas seguirán igual. Aunque el Supremo cante misa.
O sea, que seamos lúcidamente pesimistas. Y en Baleares, más aún: los que defendemos lo que estimamos una libertad fundamental, no tenemos, políticamente hablando, perrito que nos ladre. Estamos más solos que la una, con un Partido Popular que es el culpable directo de toda la legal arquitectura fascistoide montada en torno a la imposición del catalán. Que nadie se haga ilusiones: el PP está colonizado por catalanistas, están de acuerdo con la inmersión lingüística en catalán, están de acuerdo en que los padres no puedan elegir la lengua de la enseñanza, defienden radicalmente elmonolingüismo en la escuela y en las administraciones públicas y, la realidad, es que nos han engañado miserablemente durante treinta años y han utilizado los votos de ciudadanos de buena fe para perpetrar una de las mayores e inéditas miserias de toda nuestra Historia. No sólo están de acuerdo con todas estas imposiciones, sino que son los que las han organizado y los que les han dado cobertura legal. ¿ Y los liberales que hay dentro del PP?Simples floreros para enmascarar la ignominia.
20 respuestas to “¿Y ahora qué? No pasará absolutamente nada”
Sr. Alemany: es extraño que afirme usted que quienes defienden las libertades lingüísticas no tienen “perrito que les ladre”. Hace unos meses vino Rosa Díez a Palma a debatir en plena calle con los ciudadanos (Parc de Ses Estacions) sobre la discriminación del castellano en la comunidades bilingües. Desengáñese: si como usted sabe el PP no tiene remedio, reconozca que hay quien sí defiende propuestas liberales… ¡UPyD!
Saludos.
En estas estamos, algunas instituciones de este pais se pasan las leyes por donde les da la gana, las reinterpretan, no las aplican o directamente se rien de ellas en publico y sin ningun pudor. Eso si, a cualquier ciudadano que se le ocurra hacer lo mismo se va a encontrar con problemas muy serios y probablemente acabara con sus cuentas embargadas o directamente en la carcel. Pero los politicos no, ellos son seres superiores que estan por encima de la ley, valiente ejemplo el que nos dan.
Una parábola de como se tratan los órdenes “desde arriba” en diferentes países europeos:
El Papa escribe una enciclica y la envia a sus obispos. El obispo alemán se la lee y luego se la relee desde el púlpito para que se enteren los feligreses. El obispo francés se la lee, se la piensa y la archiva, porque son asuntos que el pueblo llano no entenderá. El obispo español recibe la misiva vaticana, y como es asunto tan sacro, casi divino no se atreve a abrirla y la encierre en el tabernáculo.
Feliz Año Nuevo
a todos,
per a tots,
a tutti cuanti,
pour tout le monde,
for everybody,
für alle.
Mi querido Antonio, los que a principios de los años 70 defendíamos el catalán a capa y espada ahora nos sentimos estafados. Por cierto que no había ni uno de los fanáticos catalanistas de hoy.
Defendí contigo en el Diario de Mallorca que tu dirigías, en vida de Franco, que el catalán tuviera sus derechos y que pudiera ser enseñado públicamente con toda normalidad. Incluso publicábamos algunos suplementos culturales en catalán normativo.
Esto no implicaba ue, en consecuencia , se prohibiera el castellano.
La monstruosidad es inmensa y traerá secuelas.
Pero España sigue y persigue su proceso de envilecimiento global.
La única solución era una buena enseñanza, pero está claro que esto ya es imposible: el PSOE sólo pretende fabricar asnos, robots y gente uniformada (como el franquismo en su primera etapa).
En fin, sólo un añadido: Si la Generalitat, como alta institución del Estado no cumple las sentencias del Supremo ¿Por qué vamos a acatar la Ley Fiscal, las de urbanismo, y en general,
por qué vamos a respetar los horarios, o en definitiva por qué respetar a quién no sólo no te respeta sino que te hurta tus derechos más sagrados, como es la educación de tus hijos?
Antonio Alemany Dezcallar ha hablado en numerosas ocasiones de la insumisión fiscal.
Ha llegado el momento de desempolvar estas teorías.
Un afectuoso abrazo
¡Força!
Gracias, Mariano, por estos emocionados recuerdos. Los que defendimos entonces la libertad, la seguiremos defendiendo ahora. Los viejos liberales nunca mueren. Força, un fuerte abrazo y feliz 2009
Pero fíjate si es importante la usurpación o la creación del lenguaje, sin necesidad de recurrir al 1984 de George Orwell. En 1972-1975 (que es cuando yo trabajé más contigo en el Diario de Mallorca) nos llamaban rojos, criptocomunistas o tontos útiles, etc. Ahora, defendiendo exactamente lo mismo, nos llaman fachas, al menos por detrás.
No existe ni una sola posibilidad de alcanzar una maduración de la sociedad civil si no se refuerza la escolarización y la enseñanza (¿como en Francia?).
Es como si en España no se apreciera la ibertad ni la democracia. Y ahora comprendo que la República fracasara por falta de… republicanos.
Ya que estamos en fiesta, déjame reiterarte mi felicitación y hacerla extensiva a mi amigo, el abogado Hans von Rotenham, a quien conocí en Ibiza en los años ochenta.
Molts d’anys per tots!
Guste o no, Antonio Alemany es una de las más preclaras mentes políticas del periodismo local, y con diciendo lo cual no pretendo ni quiero darle coba. Quienes ya en los años 70, siendo director de aquel catapultado Diario de Mallorca, pretendieron enterrarle en vida por su supuesto “anticatalanismo”, deberían hoy rendirse a sus pies ante lo que es evidente.
En efecto, el catalanismo, el entregüismo absoluto a una forma de ser cuando menos distinta a la mallorquina, nos ha traido como consecuencia el “fascio catalanista” que hoy padecemos y que lamentablemente se manifiesta en todo lo público. Hemos llegado al punto de ser más pancatalanistas que los propios catalanes, o eso cuando menos cabría deducirse de la extremista inversión que lenta pero con paso firme han propiciado unos pocos con los, para ellos, estimables apoyos y bendiciones de la mísera, impersonal y cobarde clase política balear.Por supuesto PP incluido.
Impresos oficiales redactados sólo en catalán, calles rotuladas únicamente en este idioma, específicas señalizaciones de tráfico y otra naturaleza sólo entendibles para los catalanoparlantes, educación obligatoriamente en catalán y encima pancatalanista…
Lo “nostro” no es lo catalán. Compartimos costumbres, lengua y cultura catalana en la misma medida que, tras ya tantos siglos, compartimos costumbres, lengua y cultura “castellana”. Ser y sentirse mallorquín no implica en absoluto ser y sentirse catalán, tal como algunos entienden y nos están malvendiendo. Ser y sentirse mallorquín es cosa bien distinta.
Conociendo el paño, se veía venir el chaparrón que se nos ha venido encima y que me temo ya tiene difícil arreglo. Un simplísimo ejemplo que, aunque de dominio público, resulta altamente ilustrativo: como dialecto, ya casi se han cargado totalmente el mallorquín. Y lo han hecho a conciencia, con toda la perversa intención de cargárselo. A modo de aperitivo y como quien no quiere la cosa, empezaron con el artículo “salado”, y desde ahí el resto, con intelectuales de pacotilla y docentes y curas como principales promotores, y hoy también responsables. No ha sido, pues, obra de pancatalanistas, sino más bien de antimallorquines a los que el cielo habrá de juzgar, porque en este y otros sentidos poco es lo que cabe confiarle a la justicia humana.
Comprendo a Mariano Planells en su decepción y frustación. Y es que seguramente en su Ibiza natal ocurre exactamente lo mismo que aquí. También en la isla de sus amores, que me constan, el fascio se ha hecho con el poder, y con el poder también ha arrasado y avasallado.
Antonio Alemany hace ya muchos años previó todo lo que está sucediendo. Fue incluso vilipediado por nefastos personajillos del periodismo, además de por la izquierda, a los que un tanto ingenuamente por su parte dio cobijo en las páginas del periódico que entonces dirigía y que muy poco tiene que ver con el Diario de Mallorca actual: sólo la cabecera. Y como el tiempo va dándole la razón, con casi toda seguridad será también cierto que las “autoridades” locales ignorarán olímpicamente la sentencia del Tribunal Supremo.
Y es que para leyes, normas y sentencias sólo las que ellas dictan. Faltaría.
La primera ley que no se cumple, Sr. Alemany, es la Constitución donde dice que las demás lenguas (diferentes al castellano) serán objeto de especial respeto y protección. Dígame, tiene Ud. alguna información que yo desconozco, en que este artículo es respetado por el Estado español (entiendase Madrid). Me temo que no, en esta cuestión ni su extraordinaria imaginación puede contrarrestar los datos, para todos los gobiernos constitucionales ha habido una sola lengua en un único país y en consolidar este hecho han volcado todos sus esfuerzos y dineros. Con buenos resultados, dicho sea de paso.
El objetivo de acabar de una vez por todas con las molestas lenguas regionales no está lejano, quizá sí para los impacientes que añoran otros métodos más contundentes de epocas no muy lejanas que se mostraron efectivas en un primer momento pero que a la larga propiciaron una reacción de una parte importante de la población hacia la represión explícita, ahora se está haciendo mejor. No se trata de insultar a los nacionalistas tratándolos de “nazionalistas”, “talibanes” y demás simpáticos sustantivos, todo lo contrario, se trata de “dorarles la píldora” como hacían antaño los astutos apotecarios. Ha habido tiempos en los que llegué ha pensar que Ud. era un topo catalanista, como entender sinó estos furibundos ataques “a corar i xapar” que unicamente podía provocar reacciones de simpatía hacia los atacados, aún hoy día no estoy convencido del todo que no lo sea. Es usted demasiado culto e inteligente como para no saber que la descarada demagogia sólo convence a los que quieren ser convencidos (a los ya convencidos, en realidad) y que éste no es el camino para acabar con el catalán de una vez por todas (despacio que tengo prisa), hay que ser más sibilino, amigo Antonio, o se le acabará viendo el plumero.
A Aliotxa
No veo por ninguna parte ni la falta de respeto y ni la falta de protección a las “demás lenguas”. Si veo, en cambio, la persecución del castellano por parte de las “demás lenguas”. En cualquier caso, el problema no es éste, sino el atentado a las libertades que supone la imposición de una lengua en detrimento de otra. Nadie se opone en España al bilingüismo: sólo ustedes. Le recomiendo mi artículo que aparecerá mañana, miércoles, en El Mundo/ El Día de Baleares.
La “imposición de una lengua en detrimento de otra”, o de otras, sr. Alemany, se practica en todos los lugares del mundo. Las administraciones de aquí, de allá y de acullá establecen de muy diversas maneras la obligatoriedad de conocer una/s lengua/s, con lo cual se viene a sancionar implícitamente el carácter facultativo, prescindible, de todas las demás. Entre otras cosas, porque las lenguas no sirven sólo para comunicarse, sino también como demarcadores de identidad: empezando por el inglés, el español y demás lenguas “poderosas” con estados detrás que las defienden y las promocionan. El liberalismo absoluto en materia de elección lingüística sería una opción justísima, pero mucho me temo que no se da en ningún sitio. Y no sólo porque resultaría muy costoso llevarlo a la práctica.
Lo que ustedes no aceptan de ningún modo es que a un ciudadano español monolingüe en castellano se le exija conocer el catalán/valenciano/balear, el gallego o el vasco para vivir y desempeñarse laboralmente en España. Otros creemos que no sólo es exigible, sino necesario, sin que por ello seamos fascistas ni nada parecido. De todos modos, la composición de la sociedad balear es la que es, y el desequilibrio a favor del castellano irá a más. El “camino para acabar con el catalán” de que habla Aliotxa no se traza escribiendo artículos en la prensa: basta deambular durante unos días por los barrios de Palma para ver cuáles son los hábitos lingüísticos de los viejos y los nuevos mallorquines. La gente no usa aquellas lenguas que considera poco útiles, o directamente inútiles. Lo que no sirve no es atractivo, así de claro. Con este panorama, seguir pregonando las virtudes de un bilingüismo poco menos que idílico parece una tomadura de pelo.
A Lavinia
No me sea usted peregrino, estimado señor Lavinia. Sus argumentos son impropios no se si de su preclara inteligencia, pero si de su evidente habilidad dialéctica. Vayan algunas consideraciones.
Primera.- Personalmente, pienso que el articulo 3 de la Constitución es anticonstitucional, cosa que, aunque parezca paradójica o imposible, se puede defender en la medida que la obligatoriedad de conocer el castellano choca con los valores superiores de la Constitución, que son liberales en general y, por su propia naturaleza, “superiores”. Pero a ustedes ya les va bien esta “obligatoriedad” que se ha convertido en la percha para reclamar lo mismo para las lenguas. que ustedes llaman “propias” en ciertas comunidades autónoma.
Segunda.- Pienso que la función de una lengua, desde un punto de vista jurídico-constitucional, es, ante todo y sobre todo, instrumental. El Estado- y su Constitución- lo que debe prescribir y garantizar es lo que dice el artículo 6.1 del Código Civil: la ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento. Esto es lo que debería haber dicho la Constitución, puesto que la función instrumental de la lengua oficial es que las normas jurídicas sean entendidas por sus destinatarios. El resto- identidades, delimitaciones culturales y demás floresta sentimental y política- pertenece a otro ámbito secundario en relación con lo que de verdad le importa al Estado al establecer una lengua oficial.
Tercera.- Aun así y fijado mi posicionamiento personal en este tema, la primacía del castellano que consagra el artículo 3 de la Constitución es impecable desde el punto de vista de la legalidad formal y de la legitimidad política. La Constitución fue votada – no recuerdo si por el 80% o el 90%- por la inmensa mayoría de los detentadores últimos de la soberanía: el pueblo español. Más aún y para su pesar, suyo y de los suyos: fue votada la Constitución- incluido su artículo 3- por el 70, 80 o 90% de catalanes y baleares. Un elemental respeto, cívico, político y jurídico, parece que debería impregnar sus conductas cuando lo que ustedes cuestionan y combaten está amparado y promovido por tan altos e importantes títulos.
Cuarta.- La pretensión de que el catalán, el vascuence, el gallego y, supongo que, también el aranés y el bable, deberían ser poco menos que cooficiales en el ámbito del Estado, tal y como uste propugna, constituiría lo que los anglosajones llaman un “nonsense”, traducido literalmente, un desatino, un disparate, una tontería. Por dos razones que no se escaparán a su clarividente perspicacia: a) España, y las regiones y autonomías que la integran, no es, como a ustedes les gustaría y de ahí sus desesperadas coerciones fascistotides- repito: fas-cis-toides- para conseguir por las bravas autonomías lingüísticamente homogéneas y monolingües como, por ejemplo Bélgica, con dos comunidades lingüísticas diferenciadas por el flamenco y el francés, ya que, y b) da la casualidad que, en España, por las razones que fueren, entre otras el “melting pot” secular, existe una lengua común- el castellano- que, aparte de “oficial” en su sentido jurídico, es, también “lengua propia” de todas las autonomías, cumpliendo la función de “lengua franca” que, por un lado, permite que nos entendamos todos los españoles y, por el otro, cumple con la función “instrumental” a la que me refería al principio.
Todo el resto de su argumentación es, sin duda muy respetable en la medida que expresa sentimientos y “wishful thinkings” pero que, en consecuencia, son irrelevantes para la cuestión que nos ocupa.
Muchas gracias por su atención y disculpe la extensión de mi escrito.
Solamente una pequeña precisión: la Constitución fue votada por el 67,11% del censo. De este porcentaje el 88,54% voto a favor de la aprobación. No creo que esto quede bien expresado en el comentario de A. Alemany.
Ni catalán ni español, voy a llevar a mis hijos a un colegio alemán, como Montilla (sic). Eso despues de subirme el suelo unos 3000 euros mensuales y ganar mas que el presidente del gobierno español. Después de abrir embajadas en el extranjero, colocar a parientes, amigos de ERC por toda la galaxia catalana, despues de gastar en tres t.v. públicas,…….
Todos los partidos son culpables de estas reinos de pacotilla y paletos,… menos el de Rosa Diaz, a la que auguro una subida de votos espectacular.
A uno más
No, si sigue como está en la actualidad, es decir, sin producir la necesaria renovación en las personas contaminadas por los episodios de corrupción y, sobre todo, si se sigue negando a asumir una serie de principios y a rectificar la Ley de Normalización Lingüística y el decreto de Mínimos que promulgó en su día.
Totalmente de acuerdo con el Sr. Alemany, yo también votaré NO al PP si no modifican su politica lingüística y apoyen sin cuentos y subterfugios nuestra lengua Balear,aparte de hacer un “bon dissabte” y sacar a todos los corruptos del partido y no asociarse con quien no deben.
Sr. Alemany, permítame a mí abusar también un poco de su amabilidad. Si segun Ud. el PP balear ya ha dejado de ser merecedor del voto de los ciudadanos que piensan como Ud. ¿cual cree que es la alternativa por la que se deberia optar?. Seria interesante que se “mojara” también en esto. Un cordial saludo.
Estic totalment de acord amb el Sr. Alemany, Si no fan una depuració total d’es traidors y corruptes de dins es PP, tampoc pens votarlos, ni tampoc pens votarlos, si no prometen clarement devant notari, que defensaran es nostro mallorquí. Ja mos han enganad massa vegades.
Però què quedi clar, què tampoc votere a cap partit què defensi es catalá a Balears, si ningú defensa sa nostre llego y cultura, votare en blanc.
Por lo mucho que te aprecio y admiro, haré pública, a través de esta nota, mi absoluto acuerdo con tus reflexiones y conclusiones que ya me indujeron el pasado mes de agosto, a darme de baja del Partido Popular, tras más de 10 años de militancia, tan inutil como ilusa. Transcribo mi escrito de baja:
“Tras más de 10 años de afiliación al menos malo de los cauces de participación política, -(muy mejorado durante la dirección de D. José María Aznar)-, he comprobado, tras su relevo y con desilusión, que todo es susceptible de empeorar y, a estas alturas, ya no reconozco ni en el discurso del PP ni mucho menos en sus respetables pero anodinos directivos, los valores que me hicieron afiliar.
Como breve reflexión motivadora de mi decisión de causar baja, pueden apuntarse entre otros los siguientes:
1º.- Perdida de identidad, valores y liderazgo, diluyéndolos en un presunto “centro” que no existe, ni existirá jamás salvo para los burócratas del poder.
2º.- Catalanización e “idiotización” del Partido en Baleares, perdiendo sus referentes españoles y sumándose “al carro” de los instrumentos de reivindicación nacionalistas.
3º.- Mantenimiento de un “buen nivel” de corrupción interna, ya existente en épocas anteriores y bastante común en clase política dirigente, pero lamentablemente bien tolerada en el aparato del partido popular de Baleares, que se preocupa más de la corrupción externa que de limpiar su propia casa.
Los casos del infeliz Rodrigo, perfectamente tolerados por la “rei meu” y los de nuevas generaciones toleradas por el “disparu”, son dos buenos ejemplos de lo que quiero decir.
En fin, queridos amigos, ahí os quedáis con vuestras glorias y miserias que ya no voy a compartir. Os deseo salud y prosperidad, pero no a cargo del contribuyente.
Si el PP ya no nos sirve como partido nacional, deberemos fundar otro que ocupe su lugar. ¿Quiénes de los que critican al PP está dispuesto a dar un paso al frente? ¿Está dispuesto Antonio Alemany? ¿Está dispuesto Carlos Delgado? ¿Está dispuesto Juan Font? De nada sirve enviar al PP a hacer puñetas si no hay otro partido que lo sustituya. ¡A Dios rogando pero con el mazo dando!
Diciembre 29th, 2008 at 10:41
Sr. Alemany: es extraño que afirme usted que quienes defienden las libertades lingüísticas no tienen “perrito que les ladre”. Hace unos meses vino Rosa Díez a Palma a debatir en plena calle con los ciudadanos (Parc de Ses Estacions) sobre la discriminación del castellano en la comunidades bilingües. Desengáñese: si como usted sabe el PP no tiene remedio, reconozca que hay quien sí defiende propuestas liberales… ¡UPyD!
Saludos.
Diciembre 29th, 2008 at 12:04
En estas estamos, algunas instituciones de este pais se pasan las leyes por donde les da la gana, las reinterpretan, no las aplican o directamente se rien de ellas en publico y sin ningun pudor. Eso si, a cualquier ciudadano que se le ocurra hacer lo mismo se va a encontrar con problemas muy serios y probablemente acabara con sus cuentas embargadas o directamente en la carcel. Pero los politicos no, ellos son seres superiores que estan por encima de la ley, valiente ejemplo el que nos dan.
Diciembre 29th, 2008 at 12:58
Una parábola de como se tratan los órdenes “desde arriba” en diferentes países europeos:
El Papa escribe una enciclica y la envia a sus obispos. El obispo alemán se la lee y luego se la relee desde el púlpito para que se enteren los feligreses. El obispo francés se la lee, se la piensa y la archiva, porque son asuntos que el pueblo llano no entenderá. El obispo español recibe la misiva vaticana, y como es asunto tan sacro, casi divino no se atreve a abrirla y la encierre en el tabernáculo.
Feliz Año Nuevo
a todos,
per a tots,
a tutti cuanti,
pour tout le monde,
for everybody,
für alle.
Diciembre 29th, 2008 at 20:40
Mi querido Antonio, los que a principios de los años 70 defendíamos el catalán a capa y espada ahora nos sentimos estafados. Por cierto que no había ni uno de los fanáticos catalanistas de hoy.
Defendí contigo en el Diario de Mallorca que tu dirigías, en vida de Franco, que el catalán tuviera sus derechos y que pudiera ser enseñado públicamente con toda normalidad. Incluso publicábamos algunos suplementos culturales en catalán normativo.
Esto no implicaba ue, en consecuencia , se prohibiera el castellano.
La monstruosidad es inmensa y traerá secuelas.
Pero España sigue y persigue su proceso de envilecimiento global.
La única solución era una buena enseñanza, pero está claro que esto ya es imposible: el PSOE sólo pretende fabricar asnos, robots y gente uniformada (como el franquismo en su primera etapa).
En fin, sólo un añadido: Si la Generalitat, como alta institución del Estado no cumple las sentencias del Supremo ¿Por qué vamos a acatar la Ley Fiscal, las de urbanismo, y en general,
por qué vamos a respetar los horarios, o en definitiva por qué respetar a quién no sólo no te respeta sino que te hurta tus derechos más sagrados, como es la educación de tus hijos?
Antonio Alemany Dezcallar ha hablado en numerosas ocasiones de la insumisión fiscal.
Ha llegado el momento de desempolvar estas teorías.
Un afectuoso abrazo
¡Força!
Diciembre 29th, 2008 at 20:52
Gracias, Mariano, por estos emocionados recuerdos. Los que defendimos entonces la libertad, la seguiremos defendiendo ahora. Los viejos liberales nunca mueren. Força, un fuerte abrazo y feliz 2009
Diciembre 29th, 2008 at 22:31
Pero fíjate si es importante la usurpación o la creación del lenguaje, sin necesidad de recurrir al 1984 de George Orwell. En 1972-1975 (que es cuando yo trabajé más contigo en el Diario de Mallorca) nos llamaban rojos, criptocomunistas o tontos útiles, etc. Ahora, defendiendo exactamente lo mismo, nos llaman fachas, al menos por detrás.
No existe ni una sola posibilidad de alcanzar una maduración de la sociedad civil si no se refuerza la escolarización y la enseñanza (¿como en Francia?).
Es como si en España no se apreciera la ibertad ni la democracia. Y ahora comprendo que la República fracasara por falta de… republicanos.
Ya que estamos en fiesta, déjame reiterarte mi felicitación y hacerla extensiva a mi amigo, el abogado Hans von Rotenham, a quien conocí en Ibiza en los años ochenta.
Molts d’anys per tots!
Diciembre 30th, 2008 at 12:10
Guste o no, Antonio Alemany es una de las más preclaras mentes políticas del periodismo local, y con diciendo lo cual no pretendo ni quiero darle coba. Quienes ya en los años 70, siendo director de aquel catapultado Diario de Mallorca, pretendieron enterrarle en vida por su supuesto “anticatalanismo”, deberían hoy rendirse a sus pies ante lo que es evidente.
En efecto, el catalanismo, el entregüismo absoluto a una forma de ser cuando menos distinta a la mallorquina, nos ha traido como consecuencia el “fascio catalanista” que hoy padecemos y que lamentablemente se manifiesta en todo lo público. Hemos llegado al punto de ser más pancatalanistas que los propios catalanes, o eso cuando menos cabría deducirse de la extremista inversión que lenta pero con paso firme han propiciado unos pocos con los, para ellos, estimables apoyos y bendiciones de la mísera, impersonal y cobarde clase política balear.Por supuesto PP incluido.
Impresos oficiales redactados sólo en catalán, calles rotuladas únicamente en este idioma, específicas señalizaciones de tráfico y otra naturaleza sólo entendibles para los catalanoparlantes, educación obligatoriamente en catalán y encima pancatalanista…
Lo “nostro” no es lo catalán. Compartimos costumbres, lengua y cultura catalana en la misma medida que, tras ya tantos siglos, compartimos costumbres, lengua y cultura “castellana”. Ser y sentirse mallorquín no implica en absoluto ser y sentirse catalán, tal como algunos entienden y nos están malvendiendo. Ser y sentirse mallorquín es cosa bien distinta.
Conociendo el paño, se veía venir el chaparrón que se nos ha venido encima y que me temo ya tiene difícil arreglo. Un simplísimo ejemplo que, aunque de dominio público, resulta altamente ilustrativo: como dialecto, ya casi se han cargado totalmente el mallorquín. Y lo han hecho a conciencia, con toda la perversa intención de cargárselo. A modo de aperitivo y como quien no quiere la cosa, empezaron con el artículo “salado”, y desde ahí el resto, con intelectuales de pacotilla y docentes y curas como principales promotores, y hoy también responsables. No ha sido, pues, obra de pancatalanistas, sino más bien de antimallorquines a los que el cielo habrá de juzgar, porque en este y otros sentidos poco es lo que cabe confiarle a la justicia humana.
Comprendo a Mariano Planells en su decepción y frustación. Y es que seguramente en su Ibiza natal ocurre exactamente lo mismo que aquí. También en la isla de sus amores, que me constan, el fascio se ha hecho con el poder, y con el poder también ha arrasado y avasallado.
Antonio Alemany hace ya muchos años previó todo lo que está sucediendo. Fue incluso vilipediado por nefastos personajillos del periodismo, además de por la izquierda, a los que un tanto ingenuamente por su parte dio cobijo en las páginas del periódico que entonces dirigía y que muy poco tiene que ver con el Diario de Mallorca actual: sólo la cabecera. Y como el tiempo va dándole la razón, con casi toda seguridad será también cierto que las “autoridades” locales ignorarán olímpicamente la sentencia del Tribunal Supremo.
Y es que para leyes, normas y sentencias sólo las que ellas dictan. Faltaría.
Diciembre 30th, 2008 at 17:09
La primera ley que no se cumple, Sr. Alemany, es la Constitución donde dice que las demás lenguas (diferentes al castellano) serán objeto de especial respeto y protección. Dígame, tiene Ud. alguna información que yo desconozco, en que este artículo es respetado por el Estado español (entiendase Madrid). Me temo que no, en esta cuestión ni su extraordinaria imaginación puede contrarrestar los datos, para todos los gobiernos constitucionales ha habido una sola lengua en un único país y en consolidar este hecho han volcado todos sus esfuerzos y dineros. Con buenos resultados, dicho sea de paso.
El objetivo de acabar de una vez por todas con las molestas lenguas regionales no está lejano, quizá sí para los impacientes que añoran otros métodos más contundentes de epocas no muy lejanas que se mostraron efectivas en un primer momento pero que a la larga propiciaron una reacción de una parte importante de la población hacia la represión explícita, ahora se está haciendo mejor. No se trata de insultar a los nacionalistas tratándolos de “nazionalistas”, “talibanes” y demás simpáticos sustantivos, todo lo contrario, se trata de “dorarles la píldora” como hacían antaño los astutos apotecarios. Ha habido tiempos en los que llegué ha pensar que Ud. era un topo catalanista, como entender sinó estos furibundos ataques “a corar i xapar” que unicamente podía provocar reacciones de simpatía hacia los atacados, aún hoy día no estoy convencido del todo que no lo sea. Es usted demasiado culto e inteligente como para no saber que la descarada demagogia sólo convence a los que quieren ser convencidos (a los ya convencidos, en realidad) y que éste no es el camino para acabar con el catalán de una vez por todas (despacio que tengo prisa), hay que ser más sibilino, amigo Antonio, o se le acabará viendo el plumero.
Diciembre 30th, 2008 at 20:30
A Aliotxa
No veo por ninguna parte ni la falta de respeto y ni la falta de protección a las “demás lenguas”. Si veo, en cambio, la persecución del castellano por parte de las “demás lenguas”. En cualquier caso, el problema no es éste, sino el atentado a las libertades que supone la imposición de una lengua en detrimento de otra. Nadie se opone en España al bilingüismo: sólo ustedes. Le recomiendo mi artículo que aparecerá mañana, miércoles, en El Mundo/ El Día de Baleares.
Diciembre 30th, 2008 at 21:53
La “imposición de una lengua en detrimento de otra”, o de otras, sr. Alemany, se practica en todos los lugares del mundo. Las administraciones de aquí, de allá y de acullá establecen de muy diversas maneras la obligatoriedad de conocer una/s lengua/s, con lo cual se viene a sancionar implícitamente el carácter facultativo, prescindible, de todas las demás. Entre otras cosas, porque las lenguas no sirven sólo para comunicarse, sino también como demarcadores de identidad: empezando por el inglés, el español y demás lenguas “poderosas” con estados detrás que las defienden y las promocionan. El liberalismo absoluto en materia de elección lingüística sería una opción justísima, pero mucho me temo que no se da en ningún sitio. Y no sólo porque resultaría muy costoso llevarlo a la práctica.
Lo que ustedes no aceptan de ningún modo es que a un ciudadano español monolingüe en castellano se le exija conocer el catalán/valenciano/balear, el gallego o el vasco para vivir y desempeñarse laboralmente en España. Otros creemos que no sólo es exigible, sino necesario, sin que por ello seamos fascistas ni nada parecido. De todos modos, la composición de la sociedad balear es la que es, y el desequilibrio a favor del castellano irá a más. El “camino para acabar con el catalán” de que habla Aliotxa no se traza escribiendo artículos en la prensa: basta deambular durante unos días por los barrios de Palma para ver cuáles son los hábitos lingüísticos de los viejos y los nuevos mallorquines. La gente no usa aquellas lenguas que considera poco útiles, o directamente inútiles. Lo que no sirve no es atractivo, así de claro. Con este panorama, seguir pregonando las virtudes de un bilingüismo poco menos que idílico parece una tomadura de pelo.
Diciembre 30th, 2008 at 22:43
A Lavinia
No me sea usted peregrino, estimado señor Lavinia. Sus argumentos son impropios no se si de su preclara inteligencia, pero si de su evidente habilidad dialéctica. Vayan algunas consideraciones.
Primera.- Personalmente, pienso que el articulo 3 de la Constitución es anticonstitucional, cosa que, aunque parezca paradójica o imposible, se puede defender en la medida que la obligatoriedad de conocer el castellano choca con los valores superiores de la Constitución, que son liberales en general y, por su propia naturaleza, “superiores”. Pero a ustedes ya les va bien esta “obligatoriedad” que se ha convertido en la percha para reclamar lo mismo para las lenguas. que ustedes llaman “propias” en ciertas comunidades autónoma.
Segunda.- Pienso que la función de una lengua, desde un punto de vista jurídico-constitucional, es, ante todo y sobre todo, instrumental. El Estado- y su Constitución- lo que debe prescribir y garantizar es lo que dice el artículo 6.1 del Código Civil: la ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento. Esto es lo que debería haber dicho la Constitución, puesto que la función instrumental de la lengua oficial es que las normas jurídicas sean entendidas por sus destinatarios. El resto- identidades, delimitaciones culturales y demás floresta sentimental y política- pertenece a otro ámbito secundario en relación con lo que de verdad le importa al Estado al establecer una lengua oficial.
Tercera.- Aun así y fijado mi posicionamiento personal en este tema, la primacía del castellano que consagra el artículo 3 de la Constitución es impecable desde el punto de vista de la legalidad formal y de la legitimidad política. La Constitución fue votada – no recuerdo si por el 80% o el 90%- por la inmensa mayoría de los detentadores últimos de la soberanía: el pueblo español. Más aún y para su pesar, suyo y de los suyos: fue votada la Constitución- incluido su artículo 3- por el 70, 80 o 90% de catalanes y baleares. Un elemental respeto, cívico, político y jurídico, parece que debería impregnar sus conductas cuando lo que ustedes cuestionan y combaten está amparado y promovido por tan altos e importantes títulos.
Cuarta.- La pretensión de que el catalán, el vascuence, el gallego y, supongo que, también el aranés y el bable, deberían ser poco menos que cooficiales en el ámbito del Estado, tal y como uste propugna, constituiría lo que los anglosajones llaman un “nonsense”, traducido literalmente, un desatino, un disparate, una tontería. Por dos razones que no se escaparán a su clarividente perspicacia: a) España, y las regiones y autonomías que la integran, no es, como a ustedes les gustaría y de ahí sus desesperadas coerciones fascistotides- repito: fas-cis-toides- para conseguir por las bravas autonomías lingüísticamente homogéneas y monolingües como, por ejemplo Bélgica, con dos comunidades lingüísticas diferenciadas por el flamenco y el francés, ya que, y b) da la casualidad que, en España, por las razones que fueren, entre otras el “melting pot” secular, existe una lengua común- el castellano- que, aparte de “oficial” en su sentido jurídico, es, también “lengua propia” de todas las autonomías, cumpliendo la función de “lengua franca” que, por un lado, permite que nos entendamos todos los españoles y, por el otro, cumple con la función “instrumental” a la que me refería al principio.
Todo el resto de su argumentación es, sin duda muy respetable en la medida que expresa sentimientos y “wishful thinkings” pero que, en consecuencia, son irrelevantes para la cuestión que nos ocupa.
Muchas gracias por su atención y disculpe la extensión de mi escrito.
Diciembre 31st, 2008 at 0:29
Solamente una pequeña precisión: la Constitución fue votada por el 67,11% del censo. De este porcentaje el 88,54% voto a favor de la aprobación. No creo que esto quede bien expresado en el comentario de A. Alemany.
Diciembre 31st, 2008 at 14:01
Ni catalán ni español, voy a llevar a mis hijos a un colegio alemán, como Montilla (sic). Eso despues de subirme el suelo unos 3000 euros mensuales y ganar mas que el presidente del gobierno español. Después de abrir embajadas en el extranjero, colocar a parientes, amigos de ERC por toda la galaxia catalana, despues de gastar en tres t.v. públicas,…….
Todos los partidos son culpables de estas reinos de pacotilla y paletos,… menos el de Rosa Diaz, a la que auguro una subida de votos espectacular.
Enero 1st, 2009 at 1:42
Abuso de su amabilidad Sr Alemany, ¿me puede responder a una pregunta directa?:
¿Recomienda vd el voto al PP balear en las próximas elecciones?
Enero 1st, 2009 at 3:25
A uno más
No, si sigue como está en la actualidad, es decir, sin producir la necesaria renovación en las personas contaminadas por los episodios de corrupción y, sobre todo, si se sigue negando a asumir una serie de principios y a rectificar la Ley de Normalización Lingüística y el decreto de Mínimos que promulgó en su día.
Enero 1st, 2009 at 12:26
Totalmente de acuerdo con el Sr. Alemany, yo también votaré NO al PP si no modifican su politica lingüística y apoyen sin cuentos y subterfugios nuestra lengua Balear,aparte de hacer un “bon dissabte” y sacar a todos los corruptos del partido y no asociarse con quien no deben.
Enero 2nd, 2009 at 2:39
Sr. Alemany, permítame a mí abusar también un poco de su amabilidad. Si segun Ud. el PP balear ya ha dejado de ser merecedor del voto de los ciudadanos que piensan como Ud. ¿cual cree que es la alternativa por la que se deberia optar?. Seria interesante que se “mojara” también en esto. Un cordial saludo.
Enero 2nd, 2009 at 9:25
Estic totalment de acord amb el Sr. Alemany, Si no fan una depuració total d’es traidors y corruptes de dins es PP, tampoc pens votarlos, ni tampoc pens votarlos, si no prometen clarement devant notari, que defensaran es nostro mallorquí. Ja mos han enganad massa vegades.
Però què quedi clar, què tampoc votere a cap partit què defensi es catalá a Balears, si ningú defensa sa nostre llego y cultura, votare en blanc.
Enero 2nd, 2009 at 17:21
Estimado amigo Antonio:
Por lo mucho que te aprecio y admiro, haré pública, a través de esta nota, mi absoluto acuerdo con tus reflexiones y conclusiones que ya me indujeron el pasado mes de agosto, a darme de baja del Partido Popular, tras más de 10 años de militancia, tan inutil como ilusa. Transcribo mi escrito de baja:
“Tras más de 10 años de afiliación al menos malo de los cauces de participación política, -(muy mejorado durante la dirección de D. José María Aznar)-, he comprobado, tras su relevo y con desilusión, que todo es susceptible de empeorar y, a estas alturas, ya no reconozco ni en el discurso del PP ni mucho menos en sus respetables pero anodinos directivos, los valores que me hicieron afiliar.
Como breve reflexión motivadora de mi decisión de causar baja, pueden apuntarse entre otros los siguientes:
1º.- Perdida de identidad, valores y liderazgo, diluyéndolos en un presunto “centro” que no existe, ni existirá jamás salvo para los burócratas del poder.
2º.- Catalanización e “idiotización” del Partido en Baleares, perdiendo sus referentes españoles y sumándose “al carro” de los instrumentos de reivindicación nacionalistas.
3º.- Mantenimiento de un “buen nivel” de corrupción interna, ya existente en épocas anteriores y bastante común en clase política dirigente, pero lamentablemente bien tolerada en el aparato del partido popular de Baleares, que se preocupa más de la corrupción externa que de limpiar su propia casa.
Los casos del infeliz Rodrigo, perfectamente tolerados por la “rei meu” y los de nuevas generaciones toleradas por el “disparu”, son dos buenos ejemplos de lo que quiero decir.
En fin, queridos amigos, ahí os quedáis con vuestras glorias y miserias que ya no voy a compartir. Os deseo salud y prosperidad, pero no a cargo del contribuyente.
Fdo. Ramón Rodríguez Viñals.
Enero 5th, 2009 at 19:33
Si el PP ya no nos sirve como partido nacional, deberemos fundar otro que ocupe su lugar. ¿Quiénes de los que critican al PP está dispuesto a dar un paso al frente? ¿Está dispuesto Antonio Alemany? ¿Está dispuesto Carlos Delgado? ¿Está dispuesto Juan Font? De nada sirve enviar al PP a hacer puñetas si no hay otro partido que lo sustituya. ¡A Dios rogando pero con el mazo dando!